lunes, 24 de septiembre de 2018

En Bahía Blanca preparan el Histórico Festival en homenaje al gran Carlos Di Sarli

Del 27 de Septiembre al 06 de Octubre la ciudad de Bahía Blanca se vestirá de Tango.
Bahía Blanca reafirma su mística tanguera con la realización del 8º Festival Nacional de Tango Carlos Di Sarli, dirigido por el historiador, escritor y productor cultural José Valle.
El festival fue Declarado de Interés Cultural por el Ministerio de Cultura de la Nación; de Interés Cultural por la Honorable Cámara de Diputados de la Nación; de Interés Provincial y Cultural por el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires; de Interés Municipal por el Honorable Consejo Deliberante de Bahía Blanca.
PROGRAMACIÓN COMPLETA:
Jueves 27 de Septiembre 11 y 13 hs Presentación del espectáculo “Divertango”, tango en la educación, en la Escuela de Educación Secundaria N°11 (EEUU 2100).
Viernes 28 de Septiembre 19.30 hs en el Café Miravalles (Av. Cerri 777): “Los cantores de Di Sarli” en una charla plagada de anécdotas por José Valle. Actuación especial de pareja de tango integrada por Karla Guidi y Federico Santos y sorpresas musicales con el sello del Señor Del Tango.
Sábado 29 de Septiembre 11.00 hs en Peatonal Drago (esq. O´Higgins): Milonga callejera con la actuación de Cristina Isa, Alberto Mansi y el Taller de Tango de las Peñas Folklóricas de las Escuelas Medias De la Universidad Nacional del Sur dirigido por Sonia Agüero.
Sábado 29 de Septiembre 21.30 hs en el Café Histórico (Av. Colón 602): “Bahía Blanca es Tango” con la actuación de Nora Roca y Víctor Volpe.
Lunes 01 de Octubre 18 hs en Centro Cultural de la Cooperativa Obrera (Zelarrayán 560): Apertura Oficial con palabras de Ricardo Margo, Dir. del Instituto Cultural de Bahía Blanca, y José Valle, Dir. del Festival Nacional de Tango Carlos Di Sarli. Charla “Historia de la Radiofonía” por el Ing. Carlos Benítez, Presidente del Círculo Gardeliano de Bahía Blanca y entrega de distinciones del Ciclo Bahía Blanca NO Olvida a Carina Robert, coordinadora del comedor y merendero Los Angelitos, a Casa Vila en su 123° Aniversario y a La Brújula 24 en su 10° Aniversario. Show musical a cargo de Juan Baigorria y Oscar Álvarez.
V. Volpe
Miércoles 03 de Octubre 21.30 hs en Tributo Resto Bar (Dorrego 20): “Tributo al Tango” con la actuación de Omar Olea, Pablo Gibelli y pareja de baile integrada por Cintia Farías y Lucas Farías.
Jueves 04 de Octubre 21.30 hs en el Café Histórico (Av. Colón 602): “Histórico Di Sarli I” con la actuación de Juan Carlos Deambrosi, Cristina Marinissen, Jorge Nacud, Sandra Murcia y la participación especial de Marta Ojunian.
Viernes 05 de Octubre 21.30 hs en el Café Histórico (Av. Colón 602): “Histórico Di Sarli II” con la actuación de Gianluca Pezzutti, Eugenia Colantonio, Santiago Pérez, Silvia Adami y la participación especial de Martha Gaeta (Villa Gesell).
N.Roca y Gaby 

Sábado 06 de Octubre 21.30 hs en el Teatro Municipal (Alsina 425): “Todo te nombra” nueva comedia musical de tango con la actuación de Brisa Rulli, Galo Valle, Delfi Morán, Sebastián Ginestet, Cecilia Loréfice, Patricia Villada, Guillermo Stemphelet, Marilina Díaz, Marilisa Arriola, Omar Díaz, Gaby “La voz sensual del Tango”, el Ballet “Amigos x el tango” dirigido por María Rial y Jesús Infante y compañía de tango “El rejunte” dirigido por Sebastián Cardillo.

martes, 11 de septiembre de 2018

Murió el cantor de tangos Horacio Molina

Fue la propia Juana la que confirmó la noticia en su cuenta de Facebook. "Hoy se murió papá. Justo el día del maestro", lamentó la artista. "Papá, además de enseñarme el amor por la música y el consecuente baile, me enseñó a observar y asimilar, a criticar, viendo primero la viga en el propio ojo, a leer entre líneas, a ver más allá de lo que se ve y a desarrollar la intuición, la mejor manera de conocer el mundo".
H. Molina y el polaco Goyeneche
Horacio Manuel Molina había nacido el 2 de septiembre de 1935, y comenzó a cantar tangos en la década del ´60 cuando en Buenos Aires estallaba el rock nacional.Sobresalió por su delicadeza de su voz para entonar, y decir cada estrofa, y lo hizo de otra manera e impuso su estilo.
"Me parece original, de insuperable afinación y de una sensibilidad especial. Si bien, como dice un amigo, después de Gardel todo es un problema de gustos, yo me permito definir a Horacio, como un intérprete distinguido, sobrio, elegante, que canta como hay que cantar el tango, a media voz, sin estridencias", lo definió el historiador tanguero Ricardo García Blaya.
El escritor y productor cultural José Valle lo definió " un cantor intimista, notable, exquisito. Su interpretación de Rubí de Enrique Cadícamo y Juan Carlos Cobián, es magnífica"
"Tenía cinco años y ya entonaba Sueños del pibe —contó en una entrevista de 2004— En mi casa había tres radios… era una escucha de radios que sintonizadas los cuatro programas donde pasaban a Gardel. Aprendía las canciones como un chico estudia un idioma".
R.Gropo, E. Riera, Gaby, H.Molina y J. Valle

Confeso gardeliano fue coleccionista y estudiosos del Zorzal porteño. "Gardel abrió una llave en mi alma, por eso guardo tanta información sobre él. Conozco sus versiones, sus fraseos, cómo respira y hasta cuando se equivoca", aseguró .
Nacido en Necochea , fue hincha de San Lorenzo y solía visitar las tribunas los domingos y cuando alguna señorita le quitaba el sueño no dudaba en pararse en una esquina y expresar su amor interpretando boleros.
Cuando joven iba a divertirse a los carnavales, pero no bailaba porque se sentía "pata dura" y se autodefinía como "tímido y un romántico total".
Conoció a la actriz Chunchuna Villafañe cuando estudiaba arquitectura, nació el amor entre ellos y tuvieron dos hijas, las actrices Juana Molina e Inés Molina.
Grabó más de doscientos títulos y compuso obras en colaboración con Eladia Bláquez (Lo vivido), Carlos Barocela (Nuestro refugio, Mi ciudad), Albino Gómez (Quiero contarle al viento)y Teresa Parodi (Corazón de pájaro).
Su primer disco fue Te esperaré mañana (CBS – 1967), siguió Por los amigos (CBS-1976), siguieron Volver para el mismo sello en 1977, Tangos (1984) y
Hoy (1987).
En la era digital quince CD, entre ellos una exquisita interpretación de Alfredo Le Pera, Alfredo Le Pera por Horacio Molina (2010) e impactó con Nosotros: En vivo, un trabajo invaluable en dupla con Amelita Baltar, en el mismo año, solo por citar algunos.
Fue miembro de la Academia Nacional del Tango.



jueves, 30 de agosto de 2018

José Canet

 Alberto Gómez y José Canet 
 Nació en el barrio porteño de Paternal, el 15 de diciembre de 1915, y desde muy pibe manifestó su afición por la música y muy en particular por el tango. Según sus biógrafos, Jesús González fue su primer profesor de guitarra, un oficio que supo ejercer con estilo propio, aunque siempre se declaró deudor de aquellas guitarras de Ignacio Corsini, particularmente cuando era acompañado por Armando Pagés, Rosendo Pesoa y Enrique Maciel.
En los primeros años, Canet trajinó por la noche porteña con diferentes conjuntos y en algún momento integró el elenco de Radio Stentor, pero su hora decisiva, la hora que lo consagró como un eximio guitarrista, se produjo cuando fue convocado por ese excelente y poco ponderado cantor que fue Alberto Gómez, quien después de haber cantado con la guitarra de Manuel Parada, Vicente Spina y José Aguilar, entre otros, decidió contar con sus aportes.
Canet estuvo con Gómez alrededor de treinta años y juntos recorrieron los países de América Latina, actuando como verdaderos embajadores del tango, una tarea que compartían con esos otros grandes cantores que fueron Irusta y Charlo. Lejos de la patria y celebrando al tango en cada escenario de América, Canet se sintió inspirado para borronear algunos de sus poemas, entre los que merecen destacarse “La abandoné y no sabía”, escrito en Chile en 1943 o “Tarde”, ese tango que en su momento fue estrenado por Nelly Omar, pero que también supieron interpretar Julio Sosa y Roberto Goyeneche.
Después de sus giras con Gómez, Canet se dio el gusto de acompañar a cantores como Oscar Alonso, Jorge Vidal, Juanita Larrauri, Alberto Marino y Nelly Omar, quien en su momento no vaciló en declarar que nunca en su vida se sintió tan bien acompañada. Sus presentaciones con grandes cantores no le impidieron brindar conciertos de guitarra en Radio Belgrano y en LV3 de Córdoba, y en algún momento se dio el gusto de constituir el “Quinteto Garufa”, una formación musical integrada por bandoneón, guitarra, contrabajo y la voz de Héctor Alvarado.
El “Quinteto Garufa” fundó el “baiango”, un estilo desenfadado y alegre de milonga y otros ritmos con el que se presentaron en la televisión y la radio y amenizaron temporadas bailables en Mar del Plata, donde el público pedía a gritos “Así se baila el tango”, uno de sus éxitos más resonantes que alguna vez llevaron al disco junto con “La última curda”. A mediados de los años sesenta los frecuentadores de los ambientes nocturnos podían disfrutar de su guitarra y su talento en “El rincón de José Canet”, un sótano ubicado en Callao al 451 y que durante más de cuatro años convocó a la flor y nata del tango.
Ya para entonces sus virtudes como guitarrista corrían parejas con su talento como poeta, como autor de tangos, valses y milongas interpretados por los mejores cantores de su tiempo. Una de sus primeras creaciones -en 1935, para ser más preciso- fue el vals “Me besó y se fue”, estrenado por su amigo de toda la vida, Hugo del Carril, luego interpretado por Nelly Omar, Enrique Campos y, mucho tiempo después, por Luis Cardei.
“Me besó y se fue” confirma la hipótesis de que aquellas canciones contaban historias con imágenes muy bien logradas que, sin exageraciones, podrían prestarse para ser el guión de una película cuyo primer actor muy bien podría ser Hugo del Carril. La historia del muchacho de pueblo que se enamora de una mujer misteriosa proveniente de la ciudad, está muy bien contada y es muy representativa de un tiempo en que un forastero -o una forastera en este caso- provocaban ilusiones y alentaban fantasías en personas para quienes la ciudad era una noticia lejana cargada de misterios e incertidumbres. “Ella era una diosa que llegó a mi pueblo, a olvidar su hastío vencida tal vez, se arrulló en mi canto divina, tirana y una gris mañana me besó y se fue”.
“La abandoné y no sabía”, dijimos que es un tango escrito en 1943 que estrenó Roberto Chanel con la orquesta de Osvaldo Pugliese en 1944, luego interpretada por Raúl Berón y, en los tiempos que corren, por Ariel Ardit. “La abandoné y no sabía”, pertenece a un momento en que el protagonista del tango es más introspectivo y, si se quiere más crítico, motivo por el cual la mujer empieza a dejar de ser la responsable de sus desgracias. “La abandoné y no sabía de que la estaba queriendo y ahora que ella se fue siento truncada mi fe que va muriendo, muriendo...”.
“Tarde” es para la mayoría de los críticos su mejor realización, el momento en que el poeta logra su máxima plenitud, cuando el fracaso, el fracaso del amor, no tiene atenuantes y clausura cualquier posibilidad a la esperanza. Los primeros versos son antológicos: “De cada amor que tuve tengo heridas, heridas que no cierran y sangran todavía ¡Error de haber querido ciegamente matando inútilmente la dicha de mis días!”. No hace falta forzar la imaginación para encontrar ciertas constantes entre este tango y “La abandoné y no sabía”, en tanto en ambos casos lo que se reitera es el fracaso del amor, o lo que viene a ser lo mismo, el fracaso del enamorado: “¡Todo te lo di! ¡Todo lo perdí! Siempre puse el alma entera, de cualquier manera, soportando afrentas y al final de cuentas me quedé sin fe”.
“Los cosos de al lao”, pertenece a otro linaje de tango, aunque de todos modos es un poema que sólo en las apariencias es costumbrista o descriptivo, ya que también aquí hay una historia, tal vez algo sentimental o cursi, pero historia al fin. En efecto, después de los sollozos de los violines y las quejas del fueye, después del botón que toca ronda y del galán chamuyando en el zaguán, llega la historia: “De pronto se escucha el rumor de una orquesta, es que están de fiesta los cosos de al lao, ha vuelto la piba que un día se fuera, cuando no tenía quince primaveras, hoy tiene un purrete y lo han bautizao, por eso es que bailan los cosos de al lao!”
La designación de los vecinos como “cosos” en este caso no es agresiva, pero es sintomática, ¿Quiénes son? ¿Desde dónde habla el que así los designa? ¿Qué pasa con la piba que llegó con un hijo? No hay respuestas a estas preguntas, una carencia que contra lo que puede suponerse, enriquece al poema. “Los cosos de al lao”, está escrito y compuesto por José Canet y el violinista Marcos Larrosa, y en su momento fue interpretado por Tito Reyes y Roberto Goyeneche, y en tiempos más recientes por Rubén Juárez y Luis Cardei.
“Y dicen que no te quiero”, es un tango escrito en 1947 y que interpretaron cantores como Floreal Ruiz, Nelly Omar, Alberto Gómez y Raúl Berón. Su primera estrofa es clásica: “La gente es mala y comenta, como no estando a tu lado, yo te puedo querer tanto y a tus encantos vivo amarrado”.
Pertenecen también al talento de Canet tango como “Hoy al recordarla”, interpretado por Carlos Di Sarli con la voz de Jorge Durán. “De seis a siete”, grabado por Tanturi y Campos o “Este corazón”, un clásico de Alberto Gómez: “¡Este corazón me tiene loco! Dan ganas de arrancarlo o qué se yo...”.
Murió el 10 de marzo de 1984.

martes, 14 de agosto de 2018

Nora Roca y Victor Volpe en el Festival y Mundial de Tango

Nora Roca cantará junto al piano del maestro Víctor Volpe, en un mano a mano musical nostálgico y profundo. en el escenario de la Usina del arte (Caffarena 1, esq. Av . Pedro de Mendoza, LaBoca) el domingo 19 de agosto a las 18hs.en el marco del en el Festival y Mundial de Tango de Buenos Aires
Nora Roca es dueña de una voz límpida y cristalina, perfecta afinación, excelente fraseo y una gran capacidad para encontrar el tono adecuado para cada tema que interpreta.
Al dia siguiente a las 19hs en el mismo lugar y para celebrar su trayectoria de 30 años, el Grupo Volpe llega desde su natal Bahía Blanca con un concierto donde conviven climas sutiles y pasión tanguera, en una propuesta instrumental a través de obras de Astor Piazzolla y composiciones de la autoría de Víctor y Antonio Volpe. El grupo desarrolló un intenso trabajo creativo, sin encasillamientos, que se destacó en los años 90 y quedó plasmado en sus grabaciones. Invitada: Nora Roca (voz). Dirección: Víctor Volpe.

Entrada gratuita. Se entregan hasta dos por persona desde dos horas antes del evento.

viernes, 10 de agosto de 2018

Oscar Ferrari

Oscar Ferrari, seudónimo de Oscar Manuel Rodríguez de Mendoza (Buenos Aires, 9 de agosto de 1924 - 21 de agosto de 2008), fue un cantor de tangos argentino. De baja estatura y potente voz, tuvo una vasta trayectoria como cantor en diversas orquestas y también se dedicó a la docencia y escribió un libro de recuerdos.
Era el hijo único de una pareja de bailarines que actuaba en los teatros de variedades, el padre se llamaba Roberto y la madre María Antonia, por lo cual desde pequeño asistió a las funciones desde las bambalinas de los teatros de revistas de Buenos Aires más importantes de Buenos Aires, tales como el Maipo y El Nacional, adonde era llevado por sus padres al no tener con quién dejarlo y fue así que a la edad de 4 años ya debutaba cantando un tango en la compañía de Arturo De Bassi. Su padre falleció a los 28 años de edad y su madre se fue a vivir al barrio obrero de Barracas.
Ferrari, que era bajo de estatura y tenía un nítido registro de tenor agudo y lírico comenzó a trabajar muy joven y después de una breve actuación en la orquesta de Atilio Felice, ingresó en 1943 a la Típica Gómez hasta que al participar ese mismo año en un concurso de radio el director Juan Caló lo escuchó cantar Alma de bohemio y lo contrató. En 1945 pasó a la orquesta que dirigía el violinista Alfredo Gobbi, luego actuó en el conjunto Los Cantores de América, junto con el guitarrista Adolfo Berón y Alberto Suárez Villanueva en el piano. Más adelante entró a la orquesta de Edgardo Donato con la que interpretó el que sería uno de sus grandes éxitos, el tango Galleguita de Horacio Pettorossi y Alfredo Navarrine. Fue así que actuó en el café Marzotto de la calle de Corrientes, en el Tango Bar, el Chantecler y el Marabú.
Tras un corto paso por la orquesta de Astor Piazzolla integró la orquesta de José Basso haciendo pareja primero con el inolvidable Francisco Fiorentino y luego con Jorge Durán, para pasar después a la de Armando Pontier en la cual hacía dúo con Julio Sosa. Uno de sus grandes éxitos fue su interpretación del tango Venganza de Rubistein en la orquesta de José Basso, del que se vendieron cuatro millones de discos en la primera impresión. Cuando Ferrari ingresó a la orquesta para reemplazar a Ricardo Ruiz, tomó ese tango, que aquél interpretaba con un estilo fresediano y le imprimió una característica diferente «con un poquito más de barro, un poquito más de arrabal» según describe Ferrari, y cuando decía «morí como un perro», la frase prendió en la gente y tanto es así que en el año 1950 se vendieron cuatro millones de discos.
Trabajó luego como solista e hizo giras artísticas en el interior del país y en el exterior y en 1970 vuelve a integrar la orquesta de Armando Pontier y en 1973 la de Leo Lipersker, para luego retomar su carrera como solista. En año 1995 se incorpora a la orquesta de Beba Pugliese, con quien tiene oportunidad de actuar en París. A partir de 1997 vuelve a presentarse como solista, acompañado a veces por el bandoneonista Carlos Missorini a la vez que da clases de canto en la Escuela Argentina de Tango.
En los últimos 35 años se dedicó a la enseñanza y además escribió el libro Historias de cabaret, prologado por Julián Centeya, donde relata su experiencia en cabarés del interior, Versos de amor y barricada y A mis colegas, en el que traza con un enfoque humano y fraterno la semblanza de varios compañeros de profesión.
Actuó junto a un gran elenco de tangueros veteranos en la película documental Café de los maestros (2008) dirigido por Miguel Kohan y en el disco Café de los Maestros Vol. 1 y 2 (2005) producido por Gustavo Santaolalla, en el que registró Será una noche. También participó en la película La cantante de tangos del bahiense Diego Martínez Vignatti, todavía no estrenada.
Ferrari fue distinguido con la «Orden del Porteño», el «Discepolín de Oro», el «Homero Manzi de Oro» y en diciembre del año 2002 recibió de la Academia Porteña del Lunfardo el «Diploma a la Gloria del Tango». La ley n*2193 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires del 5 de diciembre de 2006 declaró «Personalidad Destacada de la Cultura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires» al «Profesor Oscar Ferrari»

miércoles, 18 de julio de 2018

Hoy cumpliría 91 años Ángel Cárdenas

La localidad de Chacabuco dio a varios reconocidos tangueros. Uno de ellos fue Angel Cárdenas, que nació en ese pago bonaerense, en 1927. En Buenos Aires no pasó la década de oro del tango como parte de algún binomio orquestal de los más celebrados sino acompañado por un grupo de guitarras. Recién en la década siguiente, a mediados de los cincuenta, tuvo el honor de ser convocado por Aníbal Troilo y la posibilidad de crear un dúo de voces con Roberto Goyeneche que dejó algunas versiones memorables.
Otro de sus méritos fue haber logrado en poco tiempo varios éxitos con versiones como "Te llaman malevo", "Callejón" y "Chuzas", (de ahí el apodo con diminutivo que se menciona al principio de estas líneas). Incluso se destacó con versiones de temas como "La flor de la canela", clásico peruano que difícilmente esté asociado al repertorio tanguero. Esa etapa de trabajo con Pichuco duró unos pocos años, porque en la década del sesenta volvió a probar suerte como solista. Con los años tomó otros rumbos de trabajo, sobre todo en el hemisferio norte. Arrancó por Perú, Venezuela, Puerto Rico y luego pasó algunas temporadas en Nueva York, con el impulso que le dio Fernando Lamas.
En los Estados Unidos continuó desarrollando su carrera como cantante y en la Argentina matizó su oficio de cantor con incursiones en el cine. Tuvo pequeñas intervenciones en "Juvenilia", "Y mañana serán hombres" y "Sabaleros". En 1960 participó en "Sábado a la noche", bajo las órdenes de Fernando Ayala.
Durante su paso por las pantallas no se conformó con el simple rol de actor, o de cantante que actúa. En 1967 regresó a Buenos Aires con la idea de actuar y dirigir un libro propio que se llamó "Una cabaña en La Pampa". El film se estrenó en 1971. "No sé si será bueno, pero tengo la seguridad de que tendrá autenticidad", decía por aquellos años. Es que lo campero siempre estuvo presente en su trabajo, incluso en la elección de repertorios.
Siempre muy inquieto, en una de las últimas charlas con LA NACION, a fines de 2004, decía que "Los cantores no cumplen años, cumplen ciclos", y hablaba de varios proyectos: un documental, un libro, un nuevo CD, y sus actuaciones en distintos países.
La muerte lo encontró solitario,el 4 diciembre 2005, en su casa, luego de su última presentación en el Bar Tuñón.
Cárdenas fue uno de los mejores intérpretes del género milonga —con un estilo creativo y muy campero—, un gran difusor de la cultura popular y un personaje muy pintoresco de la bohemia tanguera.

viernes, 6 de julio de 2018

En Bahía Blanca preparan sus Clásicas jornadas en Homenaje a Aníbal Troilo

El Ciclo Cultural Bahía Blanca NO Olvida,dirigido por el escritor y productor cultural José Valle , presenta la sexta edición de Homenaje a Aníbal Troilo, PICHUCO X SIEMPRE, cuatro jornadas de espectáculos para recordar al Bandoneón Mayor de Buenos Aires que visitara la ciudad en numerosas ocasiones.

Miércoles 11, 21.30 hs en Tributo Resto Bar (Dorrego 20): Dentro del clásico espectáculo “Tributo a la nostalgia” donde actuarán la joven Tizi Petris, el folklorista Alberto Roche y la conductora Paola Marcó, se entregará una distinción a la trayectoria del Centro de Estudios y Difusión de la Cultura Popular Argentina al bandoneonista Alberto Haedo.
Jueves 12, 21.30 hs en el Centro Cultural de la Cooperativa Obrera (Zelarrayán 560): Documental sobre la vida y obra de Aníbal Troilo, entrega de distinción del CEDICUPO a la trayectoria al periodista Agustín Sagasti y participación musical de Gaby “La voz sensual del tango”.
Viernes 13, 21,30 hs en el Café Histórico (Av. Colón 602): Show musical de la reconocida Rosana Soler, Omar Olea y Santiago Pérez acompañados por las guitarras de Juan Carlos Brigante y Nacho Cabrera. Reservas: 291-154161711.
 
Gaby
Sábado 14, 21.30 hs en el Café Histórico (Av. Colón 602): Show musical de los consagrados Nora Roca y Víctor Volpe. Reservas: 291-154161711.
ANIBAL TROILO:
El bandoneón lo atrapó cuando lo escuchó sonar en cafés de su barrio. Tenía 10 años cuando convenció a la madre de que le comprara uno. Lo obtuvieron a 140 pesos de entonces, a pagar en 14 cuotas, pero luego de la cuarta el comerciante murió y nunca nadie les reclamó el resto. Con ese instrumento tocó casi toda su vida. Su primer contacto con el público fue a los 11 años, en un escenario próximo al Abasto, bullicioso mercado frutihortícola convertido hoy en un shopping center. Luego integró una orquesta de señoritas, y a los 14 años ya tuvo la ocurrencia de formar un quinteto. En diciembre de 1930 integró el renombrado sexteto conducido por el violinista Elvino Vardaro y el pianista Osvaldo Pugliese, donde Pichuco tuvo de ladero por primera vez a Ciriaco Ortiz. El segundo violín del conjunto era Alfredo Gobbi, luego célebre director de orquesta. De ese mítico sexteto no quedó ningún registro discográfico.
En 1931 realizó Troilo una breve incursión en la orquesta de Juan Maglio (Pacho). Al promediar ese año se reencontró con Ortiz en la orquesta Los Provincianos, una de las varias creadas por el sello Victor, fundamentalmente para grabaciones. Más tarde se integró a una orquesta gigante formada por el violinista Julio De Caro para presentarse en un concurso en el Luna Park (estadio cerrado para boxeo y espectáculos diversos). Pasó luego brevemente por las orquestas de Juan D'Arienzo, Ángel D'Agostino, Luis Petrucelli y por la Orquesta Típica Victor, dirigida en ese momento por otro bandoneonista de nombradía, Federico Scorticati.
Troilo formó parte del Cuarteto del 900, con el acordeonista Feliciano Brunelli, Elvino Vardaro y el flautista Enrique Bour. Luego se suma a la orquesta gigante del pianista Juan Carlos Cobián para los carnavales de 1937, su última parada antes de lanzarse con su propia orquesta. El hecho ocurrió el 1 de julio de ese año en la boite Marabú, donde un letrero anunciaba: «Hoy debut: Aníbal Troilo y su orquesta». Y otro proclamaba: «Todo el mundo al Marabú / la boite de más alto rango / donde Pichuco y su orquesta / harán bailar buenos tangos».
Ese mismo año conoce a Ida Calachi, muchacha de origen griego empleada en un local nocturno. Se casa con ella al año siguiente, cuando también llega por primera vez al disco. Esto ocurrió en el sello Odeón el 7 de marzo de 1938 con los tangos “Comme il faut”, de Eduardo Arolas, y “Tinta verde”, de Agustín Bardi. Sin embargo, por conflictos con la empresa no registró ninguna otra placa, hasta que en 1941 volvió a grabar para Victor. Lo hizo el día 4 de marzo de aquel año con su cantor emblemático, Francisco Fiorentino, popularmente conocido como Fiore. La orquesta de Troilo grabó hasta el 24 de junio de 1971, día en que dejó registrada la última de sus 449 versiones. A éstas hay que agregar las inolvidables realizaciones plasmadas por Pichuco junto al guitarrista Roberto Grela, con la colaboración de Edmundo Zaldívar en guitarrón y Enrique Kicho Díaz en contrabajo. Este admirable cuarteto grabó doce temas a lo largo del período junio 1955 - septiembre 1956. En 1962 volvieron a reunirse para llevar al disco diez temas más, aunque esa vez junto a Troilo-Grela estaban Roberto Láinez en guitarra, Ernesto Báez en guitarrón y Eugenio Pro en contrabajo.
Nora Roca
En 1968, formó el Cuarteto Aníbal Troilo para grabar en Victor 11 tangos y una milonga. Lo acompañaban Ubaldo De Lío (guitarra), Rafael del Bagno (contrabajo) y Osvaldo Berlingieri (piano). Habría que sumar dos dúos de bandoneón con Astor Piazzolla en 1970, cuando registraron “El motivo (Pobre paica)”, de Cobián, y “Volver”, de Carlos Gardel. Se arriba así a un total de 485 grabaciones editadas, aunque se supone que existen varias otras que no llegaron al público.
Cantores que pasaron por su orquesta, Francisco Fiorentino, Aldo Calderon, Alberto Marino, Floreal Ruiz, Edmundo Rivero, Jorge Casal, Raúl Berón, Roberto Rufino, Ángel Cárdenas , Roberto Goyeneche,Tito Reyes, el bahiense Roberto Achaval entre otros.. Sus pianistas se convirtieron sistemáticamente en directores de orquesta: así ocurrió con Orlando Goñi, José Basso, Carlos Figari, Osvaldo Manzi, Osvaldo Berlingieri y José Colángelo.
Como compositor, Troilo creó un extenso número de obras fundamentales. Algunos de sus títulos más notables son “Toda mi vida”, “Barrio de tango”, “Pa' que bailen los muchachos”, “Garúa”, “María”, “Sur”, “Romance de barrio”, “Che bandoneón”, “Discepolín”, “Responso”, “Patio mío”, “Una canción”, “La cantina”, “Desencuentro” y “La última curda”.
Fue un personaje mítico de Buenos Aires, a quien, como describió el poeta, Adrián Desiderato: «Fue un 18 de mayo, ese día al bandoneón, se le cayó Pichuco de las manos».