lunes, 15 de agosto de 2011

Eduardo Arolas, el tigre del bandoneón

:Todos los tangueros tenemos una particular visión respecto de los valores de los artistas y esto está bien, nuestros gustos y experiencias personales nos definen en la elección por unos u otros.
Seguramente, cuando hablamos del tango canción, se produce un acuerdo unánime en la figura incomparable de Carlos Gardel, lo que no ocurre cuando la discusión se dispara a las orquestas o al resto de los músicos o cantantes.
El caso de Eduardo Arolas, es otra excepción, su extraordinario talento como compositor, lo colocan un peldaño arriba del resto, lo que constituye un mérito aún mayor si tomamos en cuenta que en su generación surgieron los más grandes creadores de tango. Baste recordar a músicos de la talla de Agustín Bardi, Vicente Greco, Arturo De Bassi, Juan Carlos Cobián, Roberto Firpo, entre tantos otros.
Así Gardel y Arolas, son a mi juicio, la piedra basal del tango moderno, el primero francés de nacimiento y porteño de adopción, el segundo argentino, hijo de padres franceses.
Dueño de una creatividad melódica increíble, irrumpe en la actividad musical como modesto ejecutante de la guitarra, su primer instrumento, de la mano de su amigo Ricardo González, "Muchila".
Pero será el bandoneón el responsable de su consagración y el fiel testigo de su genio y de su vida atormentada.
Unos pocos años le fueron suficiente para componer más de cien obras de excelente calidad, en las que hace gala de una estructura moderna y compleja, llena de posibilidades para los arreglos y las variaciones.
Las melodías no son menos, transmiten melancolía, romanticismo y en algunas, un dramatismo sobrecogedor, pero todas ellas de una infinita belleza, propia del espíritu modernista del autor.
Parafraseando al querido investigador Héctor Ernié, estamos en presencia de “un fenómeno con mayúscula”, que sólo vivió 32 años.
La excelencia tributa en toda su obra, "El Marne", "La cachila", "Comme il faut", "La guitarrita", "Lágrimas", "Maipo", "Retintín", "Viborita", "Catamarca" y "Derecho viejo", este último de un éxito impresionante.
Su primer tema "Una noche de garufa" (1909) fue concebida intuitivamente, “de oreja”, repetida de memoria, ya que no sabía solfeo y menos escribir en un pentagrama. Fue Francisco Canaro el primero que lo ayudó a perpetuarla, haciendo la partitura del violín, luego Carlos Hernani Macchi escribió la parte correspondiente al piano.
En este primer período que culmina en 1912, compuso varios tangos entre los que se destacan "Nariz" y "El rey de los bordoneos", este último en homenaje al guitarrista Graciano de Leone.
En 1911 inicia sus estudios musicales en el conservatorio del maestro José Bombig y en tres años aprende teoría, solfeo y armonía.
Ese mismo año formó su primer conjunto con el guitarrista Leopoldo Thompson y el violín de Ernesto Ponzio, actuando en diversos cafés de Buenos Aires y Montevideo.
Al poco tiempo integra un trío con el gran Agustín Bardi al piano, y el violinista Tito Roccatagliatta y, en 1912, un cuarteto con éste último y el flautista José Gregorio Astudillo y la guitarra de nueve cuerdas de Emilio Fernández.
Al año siguiente es requerido por el director Roberto Firpo para tocar en el cabaret Armenonville del barrio de Palermo y en otros escenarios, para finalmente formar su propia orquesta.
Entre 1913 y 1916, ya con estudios de solfeo y armonía, aparecen sus temas "Delia", "Derecho viejo", "La guitarrita" y "Rawson", entre otros menos conocidos. También el tango "Fuegos artificiales", obra realizada conjuntamente con Roberto Firpo.
Después sucederían incontables viajes al Uruguay, actuando con gran éxito en Teatro Casino de Montevideo, ciudad donde se radicaría para intentar olvidar un drama amoroso que lo marcaría el resto de sus días (ver en La Biblioteca, sección Crónicas, "Apuntes sobre Arolas y su tiempo").


No obstante, volvía frecuentemente a Buenos Aires para cumplir contratos puntuales y presentaciones, pero su autoexilio se repetía al término de cada trabajo.
En 1917 participa como bandoneonista estrella en la gran orquesta surgida de la fusión Canaro-Firpo, formada especialmente para los carnavales rosarinos.
A partir de 1917 y hasta su muerte, escribe sus tangos más famosos, algunos de ellos obras magistrales del acervo cultural de nuestra música ciudadana, me estoy refiriendo a "La cachila" y "El Marne".
De esa época son también: "Comme il faut", "Retintín", "Marrón glacé", "Rocca", "Taquito", "Lágrimas" entre muchas otras.
En 1920 se embarca a Francia y al poco tiempo regresa a Buenos Aires que lo verá por última vez. De vuelta en París, enfermo y alcohólico, muere el 29 de septiembre de 1924, dejando su última obra, la única escrita en Francia: "Place Pigall".
Arolas fue vanguardia en la composición y también en la ejecución del tango.
Su orquesta lucía distinta a las otras, en 1917, comienza a grabar para el sello Victor, donde se comprueba su sonoridad, su brillo y un ritmo de una particular vibración.
Ernié nos dice: «Su marcación rítmica en este período es mucho más elástica, no es tan rígida y denota un mayor vuelo musical, más cantante, mayor caudal sonoro. Resulta –en comparación a las demás orquestas de la época- la más avanzada.»
Después menciona la inclusión de instrumentos no contemplados por otros directores, como el violoncello, el saxofón y el banjo.
El hecho del poco reconocimiento al Arolas interprete se debe, esencialmente, a la mala calidad de los registros discográficos.
Un párrafo aparte para tres de sus obras que no fueron tan difundidas.
Me refiero en primer lugar a "Viborita", de una melodía exquisita que podemos valorar en toda su medida en el registro de la orquesta del violinista Agesilao Ferrazzano del año 1927.
Después "Lágrimas" donde destaco la versión de la orquesta de Alberto Mancione de 1953, con un arreglo respetuoso y delicado de la obra original.
Y, finalmente, "La guitarrita", el ejemplo más acabado de la influencia que la música criolla ejercía en nuestro bohemio compositor urbano. Son muchas las versiones que me gustan de este tango, pero propongo dos: la de Francisco Canaro de 1930 y la de Osvaldo Pugliese de 1954.
En cuanto a sus obras más difundidas e importantes, "La cachila" tiene tantas grabaciones que merecería un capítulo aparte, ya que la mayoría de las orquestas la incorporó a su repertorio. De todas ellas me quedo con la versión del maestro Carlos Di Sarli, de 1941.
Lo mismo podemos decir sobre "El Marne", que además es la cortina musical de nuestro programa radial “Siempre el tango” –orquesta de Osvaldo Fresedo de 1980- pero sin duda se destacan la versión de Aníbal Troilo de 1952 y la de Horacio Salgán registrada al año siguiente.
Arolas fue un genio irrepetible que se renueva permanentemente y que nos conmueve cada vez que escuchamos la hondura de su obra.

Eduardo Arolas, el tigre del bandoneón
Año 1890 – El aluvión inmigratorio de extranjeros en búsqueda de la tierra prometida trajo a nuestra patria al matrimonio Arola de la lejana Francia.
Venían de la ciudad de Perpigñan, con su pequeño hijo de nombre Enrique.
Año1892 - Recalaron en el barrio de Barracas, Vivian en un conventillo en Vieytes 1048, donde ese año, el 24 de febrero, nació Lorenzo Arola, su segundo hijo que con los años seria uno de los referentes mas importantes en los comienzos de la formación de conjuntos que interpretaban tangos.
De su hermano Enrique aprendió los primeros compases cuando lo acompañaba con una concertina, cuando este rasgaba una vieja guitarra.
Año 1909- Cuando tenia 17 años sus padres se mudan a La Boca, ya para esa época era un joven experimentado tocando el bandoneón.
Su primera carta de presentación como compositor fue el tango “Una noche de Garufa”.
Este tema se lo dedico al bodegón que estaba en Montes de Oca 1681, al que identificaban con ese nombre.
Comentaba don Francisco Canaro cuando recordaba con admiración a este notable músico que; “…llevaba sombrero gris claro con cinta y ribetes negros, requintado sobre la frente, y vestía traje de cuadritos blancos y negros , trencillados y el pantalón con ancha franja negra y en la botamanga tres botoncitos de nácar; chaleco de fantasía fileteado y corbata plastrón, decorada con un vistoso alfiler. Era buen mozo y atrayente; tenia pestañas largas y cejas tupidas, una hermosa dentadura, cutis color trigueño y ojos grandes y negros.”
Además y como si esto fuera poco, sabedor de su figura seductora, usaba guantes, y anillos en todos los dedos, un bon vivant al mejor estilo frances.
Tenia la virtud de componer éxitos notables como fue por ejemplo Comm’
Il faut que con los años fue sello identificatorio en el repertorio de Carlos Di Sarli.
Año 1910 – Pasa del citado bodegón,”Una noche de Garufa” a los famosos cafés de camareras de La Boca.
Año 1911 – Ya era una figura destacadísima en el ambiente del tango, y forma un trío que pisaba fuerte, con Leopoldo Thompson en la guitarra, y el pibe Ernesto en violín, que no era otro que Ernesto Ponzio.
Viaja a Montevideo para inaugurar el Café Yacare , y a la vuelta actúa en el cafe T.V.O. de Montes de Oca 1786, siendo sus compañeros, Agustin Bardi en Piano y Tito Rocatagliatta en violín.
Año 1912 – Debuta en el cafe “La Buseca de Avellaneda” y en el café ubicado en las esquinas de Piedras y Cochabamba, estrenando su tango Retintín.
Año 1913 – Roberto Firpo que junto a Francisco Canaro eran los que llevaban la delantera liderando conjuntos tangueros; con el tiempo serian reconocidos como los padres de las Orquestas típicas.
Los citados sentían una admiración muy particular por este joven talento, a tal punto que Firpo lo tienta para debutar en el famoso templo del tango llamado Armenonville y lo hace en compañía del no menos talentoso violinista, Tito Rocatagliatta.

Su consagracion

Año 1914 - Consigue un contrato para actuar en el Cabaret Montmatre y decide formar su propia orquesta, por lo que convoca a Juan Carlos Cobian en piano, y Rocatagliatta y Lombardo en violines.
Año 1916 – Ya para este año Arolas como bandoneonísta era un compositor notable, y eximio ejecutante de este instrumento.
Este año llegaría su consagración definitiva al convocar a los mas
destacados interpretes del tango , y lograr ensamblar en su orquesta a los jóvenes talentos, Roberto Goyeneche (padre) en piano; Luís Bernstein en contrabajo, Julio De Caro y Rafael Tuegols en violines, Manuel Pizarro como segundo bandoneón.
Estrena su tango Rawson, y los porteños que concurrían al café Botafogo
o El Apolo,o en los cabaret Tabaris y Royal Pigall, expresaban su agrado al ver tanto profesionalidad musical, interpretando tangos.
Con el tiempo José Maria Rizutti, se hizo cargo del piano, y el Tano Genaro Esposito reemplazo a Pizarro cuando este viajo a Paris.
Julio De Caro, el famoso creador de la escuela Decareana.
Con el transcurrir de los años Osvaldo Pugliese seria su discípulo mas notable .
De Caro, en sus charlas recordando a Eduardo Arolas comentaba; “…Aunque Greco, Maglio, Berto, y otros instrumentistas de gran calibre aportaron su técnica, Arolas supera la misma ,revolucionando el ambiente tanguero, con su estilo tan moderno, implantando el octavado ,el rezongo terciado de ambas manos, como así tan bien el fraseo de la melodía, hermoseada a su máxima expresión”.

Guardia vieja –guardia nueva

Arolas pertenece a la Guardia Vieja del tango, donde su estilo docente dio fundamento a la Guardia Nueva que nacerá a comienzos de 1920, donde sus primeros cultores serán Agustín Bardi, Juan Carlos Cobian, Enrique Delfino, Julio De Caro, José Martínez, y Osvaldo Fresedo.
Este nuevo estilo, será primordialmente melódica y no podrá separarse de la anterior de un modo marcado.
Sin embargo, muchos directores conservaran la línea rítmica que fue el sello de la Guardia Vieja y que continuaron con esa tradición con orquestas como Canaro, Lomuto, Aieta, donde el mayor representante del estilo de la Guardia Vieja, sin dudas fue Juan Darienzo, que con su ritmo febril y nervioso fue el fundador de legiones de bailarines que demandaron bailar el tango, y principalmente los de la Guardia Vieja.
Euardo Arolas, fue el mas grande representativo exponente de la Guardia Vieja, donde tenían la supremacía instrumentos como el bandoneón el piano y en las cuerdas, el violín y el Contrabajo.

El ocaso de un grande

Arolas tuvo una vida efímera.
Primero la traición de su hermano con la mujer que el amaba.
Tenia menos de treinta años y se acercaba su final.
Viaja a Montevideo para poder distancia de su drama personal.
Quiere la fatalidad que atropelle en la capital Uruguaya, con su automóvil a un joven y lo mate.
Superado este tema judicial, vuelve a Buenos Aires, y se dedica a manejar mujeres que ejercen el comercio mas viejo de la historia de la humanidad.
La trata de blancas era común en el estilo te vida de Buenos Aires de antaño, particularmente en el ambiente del suburbio o del Arrabal, donde el tango pisaba fuerte.
Debido a la gran demanda sexual a partir que llegaban miles de inmigrantes al puerto de Bs. As. quienes en su mayor parte eran hombres, había un campo fértil en este tipo de negocio.
Los Macro franceses que regentaban los lugares de citas, tenían vasta experiencia en esas actividades, en el ambiente local.
Pero también existían los cafishios criollos, donde Arolas disputaba espacios a los extranjeros que encaraban el negocio de la prostitucion.
Eduardo Arolas; permanente seductor, cayo bajo los encantos de una joven que era una de sus pulilas.
A tal punto que llego a enamorarse perdidamente , pero paso lo inevitable.
Su amor no fue correspondido, y desolado por el desencanto amoroso, se dedico a la bebida.
Enterado el bandoneonísta, Manuel Pizarro, quien residida en Paris; de la desventura por la que atravesaba su amigo; lo invita que viaje al viejo mundo y trabaje junto a el, en los mejores cabaret de Paris.
Arolas, acepta la invitación, y allá fue en busca de nuevos horizontes….
Pizarro lo presenta en el famoso cabaret L’Abbayé de Place Pigall, donde comienza a trabajar y a deslumbrar con su depurada técnica interpretando tangos con su fuelle…
Pero, el Tigre del Bandoneón como lo habían bautizado sus seguidores, en sus años juveniles, se había convertido en un alcohólico crónico.
Esa condición hacia que no durara en ningún trabajo, por mejor músico que fuera.
No fue feliz, buscaba afanosamente el cariño de una mujer que verdaderamente lo quisiera, y en esa fantasía trato de seducir a una joven que alquilaba cariño por horas y que a el le gustaba mucho.
Pero como dice la letra de un tango; “…la historia vuelve a repetirse”
Otra vez el fracaso, de la mano de mujeres de corazón duro para los sentimientos…
Agravado por el hecho que la joven, pertenecía a un Cafishio Francés.
Esa propuesta le saldría muy caro…a tal punto de jugarse la vida, y lejos de su patria…
Una cruda noche de invierno en los arrabales de Paris, el 21de septiembre de 1924 , contando con apenas 32 años, una banda de proxenetas franceses le propinaron una feroz paliza, y a los pocos días fallece en un Hospital de la ciudad donde habían nacido sus padres.
Que destino cruel, que final tan triste; para una de las figuras relevantes de la mejor música del mundo; EL TANGO.
En la segunda presidencia de Perón, sus restos fueron repatriados al país que lo vio nacer…
A pesar del tiempo transcurrido, los admiradores de sus hermosas composiciones lo siguen recordando.

El poeta Enrique Cadicamo, admirador de Arolas, le dedico el siguiente poema;

En esta cayeja sola,
Y amasijao por sorpresa
Fue que cayo Eduardo Arolas
Por robarse una francesa.

Composiciones de eduardo arolas:

ALICE
COMME IL FUAT
DERECHO VIEJO
EL MARNE
EL REY DE LOS BORDONEOS
LA GUITARRITA
LAGRIMAS
PAPAS CALIENTES
RAWSON
RETINTIN
ROCCA
UNA NOCHE DE GARUFA

martes, 9 de agosto de 2011

BAHIA BLANCA :ESTRENO DOCUMENTAL “RECORDANDO A CARLOS GARDEL”






El próximo miércoles 17 de agosto a las 18hs en el Auditorium de la Cooperativa Obrera de Bahía Blanca, sito en la calle Zelarayan 560, se llevará a cabo el estreno del documental “RECORDANDO A CARLOS GARDEL” en el que participan entre otros ALBERTO PODESTA, LUIS FILIPELLI, GABY “LA VOZ SENSUAL DEL TANGO”, el Dr EDUARDO GIORLANDINI, el maestro ALBERTO GUALA, el periodista NORMAN FERNANDEZ, el coleccionista CARLOS BENITEZ, el Dr.CRISTIAN BREITENSTEIN, locución a cargo de JUAN CARLOS BELTRAN, dirección de ALBERTO FREINQUEL y producción de JOSE VALLE.
La entrada es libre y gratuita.

sábado, 6 de agosto de 2011

CARLOS GARDEL PARA SIEMPRE SENTADO EN UN BANCO DE PLAZA EN MAR DEL PLATA

La estatua del músico que inmortaliza su figura en las calles de Mar del Plata, fue descubierta este jueves en la plazoleta ubicada en la intersección de la Diagonal Pueyrredon y La Rioja. Debió repararse meses atrás tras sufrir daños en su traslado.
Desde este jueves 4 de agosto, el Zorzal Criollo invita a marplatenses y turistas a recordarlo y a sacarse una foto con él. Una estatua del recordado Carlos Gardel fue inaugurada por la mañana en Diagonal Pueyrredón entre La Rioja e Hipólito Yrigoyen.
La imagen resultó el corolario del acto en homenaje a su aniversario que se suspendió el pasado mes de junio y que se concretó finalmente este jueves.
La escultura realizada por el artista plástico porteño Guido Llordi, es la segunda en su tipo en el país. La primera fue inaugurada en pasado 24 de junio en Bahía Blanca. Ahora le tocó el turno a Mar del Plata de albergar esta imagen en la que se lo ve al Morocho del Abasto con su vestimenta y sonrisa habitual, sentado en un banco de plaza, como para que quienes pasen por ese sector céntrico se sienten con él y se saquen fotos.
Del acto participaron autoridades municipales e invitados especiales, como por ejemplo directivos de la Academia Porteña del Lunfardo, que apoyó este acontecimiento en pos de recordar al zorzal criollo. Asimismo, el Centro de Estudio de los Intereses Nacionales (CEIN) participó entregando reconocimientos a personalidades locales, como Ricardo Pérez Bastida ,Vicente "Cholo" Ciano ; Eduardo Zanoli, Perla Carlino Pedro Leguizamón Ruth Durante ,Pablo Tórtora, y MarioTrucco entre otros reconocimiento otorgado por el Centro de Estudios de los Intereses Nacionales (CEIN)
Ya tuvimos la primera experiencia en Bahía Blanca con muchísimo éxito por la gente que se acerca a sacarse fotos, le pone un clavel a la estatua. Amenizó el paseo” comentó Gaby “la voz sensual del tango”, como se denomina la joven cantante y actriz que prontamente encabezará junto a Alberto Podestá y Luis Filipeli un espectáculo en el Teatro Colón marplatense, para celebrar la figura del zorzal.
Queremos que la gente pueda compartir un instante con Gardel” agregó otro de los precursores de esta idea, José Angel Valle.
La figura está hecha en fibra de vidrio y resina, con facciones más naturales a las de las estatuas de bronce, polvo de mármol o metal. Para realizar estas dos primeras piezas, el escultor estuvo trabajando casi un año y espera en los próximos meses terminar con otro par de réplicas que serían instaladas en Buenos Aires para el Día Nacional del Tango y 121º aniversario del nacimiento de Gardel (11 de diciembre), y en Toulouse, Francia.
¿Cómo surgió la iniciativa? “Gardel es sinónimo de lo que somos todos. Más allá de lo que fue como artista e innovador del tango, el argentino lo tiene incorporado en el día a día: si jugás bien al fútbol sos Gardel, si sos exitoso sos Gardel, si sos bonita sos Gardel. Está siempre con nosotros. Hacerlo presente de esta manera es como creí que podía estar más cerca del ciudadano normal, que es el que lo hace inmortal con su recuerdo”, explicó Valle.
Respecto a por qué se instaló la primer imagen en territorio bahiense, el productor de esta movida comentó que “por su historia esa ciudad tendría que ser la capital provincial del tango ya que allí nacieron personajes como Marambio Catán autor de “El Choclo”, Carlos Di Sarli uno de los orquestadores más reconocidos de la historia del tango; Roberto Achával, Armando Lacaba, Juan Carlos Cobián,Francisco Amor, Juan Carlos Cobos”.
Mar del Plata -explicó- se lo merece por lo que representa la ciudad turísticamente para el país, además de que Gardel concurrió en numerosas oportunidades a actuar, a ver turf, tenía amigos que visitaba seguido”.
Por último, comentó que para su mantenimiento, la estatua recibirá cada seis meses un tratado de resina y fibra de vidrio para protegerla de los desgastes del clima.