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martes, 11 de septiembre de 2018

Murió el cantor de tangos Horacio Molina

Fue la propia Juana la que confirmó la noticia en su cuenta de Facebook. "Hoy se murió papá. Justo el día del maestro", lamentó la artista. "Papá, además de enseñarme el amor por la música y el consecuente baile, me enseñó a observar y asimilar, a criticar, viendo primero la viga en el propio ojo, a leer entre líneas, a ver más allá de lo que se ve y a desarrollar la intuición, la mejor manera de conocer el mundo".
H. Molina y el polaco Goyeneche
Horacio Manuel Molina había nacido el 2 de septiembre de 1935, y comenzó a cantar tangos en la década del ´60 cuando en Buenos Aires estallaba el rock nacional.Sobresalió por su delicadeza de su voz para entonar, y decir cada estrofa, y lo hizo de otra manera e impuso su estilo.
"Me parece original, de insuperable afinación y de una sensibilidad especial. Si bien, como dice un amigo, después de Gardel todo es un problema de gustos, yo me permito definir a Horacio, como un intérprete distinguido, sobrio, elegante, que canta como hay que cantar el tango, a media voz, sin estridencias", lo definió el historiador tanguero Ricardo García Blaya.
El escritor y productor cultural José Valle lo definió " un cantor intimista, notable, exquisito. Su interpretación de Rubí de Enrique Cadícamo y Juan Carlos Cobián, es magnífica"
"Tenía cinco años y ya entonaba Sueños del pibe —contó en una entrevista de 2004— En mi casa había tres radios… era una escucha de radios que sintonizadas los cuatro programas donde pasaban a Gardel. Aprendía las canciones como un chico estudia un idioma".
R.Gropo, E. Riera, Gaby, H.Molina y J. Valle

Confeso gardeliano fue coleccionista y estudiosos del Zorzal porteño. "Gardel abrió una llave en mi alma, por eso guardo tanta información sobre él. Conozco sus versiones, sus fraseos, cómo respira y hasta cuando se equivoca", aseguró .
Nacido en Necochea , fue hincha de San Lorenzo y solía visitar las tribunas los domingos y cuando alguna señorita le quitaba el sueño no dudaba en pararse en una esquina y expresar su amor interpretando boleros.
Cuando joven iba a divertirse a los carnavales, pero no bailaba porque se sentía "pata dura" y se autodefinía como "tímido y un romántico total".
Conoció a la actriz Chunchuna Villafañe cuando estudiaba arquitectura, nació el amor entre ellos y tuvieron dos hijas, las actrices Juana Molina e Inés Molina.
Grabó más de doscientos títulos y compuso obras en colaboración con Eladia Bláquez (Lo vivido), Carlos Barocela (Nuestro refugio, Mi ciudad), Albino Gómez (Quiero contarle al viento)y Teresa Parodi (Corazón de pájaro).
Su primer disco fue Te esperaré mañana (CBS – 1967), siguió Por los amigos (CBS-1976), siguieron Volver para el mismo sello en 1977, Tangos (1984) y
Hoy (1987).
En la era digital quince CD, entre ellos una exquisita interpretación de Alfredo Le Pera, Alfredo Le Pera por Horacio Molina (2010) e impactó con Nosotros: En vivo, un trabajo invaluable en dupla con Amelita Baltar, en el mismo año, solo por citar algunos.
Fue miembro de la Academia Nacional del Tango.



jueves, 21 de septiembre de 2017

Estrenan documental sobre el mítico Juan Carlos Cobián

En la Apertura oficial del 7mo. Festival Nacional de Tango Carlos Di Sarli de Bahía Blanca se estrenará el documental "Cobián" sobre la vida y obra del Pianista, director, compositor y letrista Juan Carlos Cobián, escrito, dirigido, y producido por José Valle y Gabriela Biondo. La cita será el jueves 28 de Septiembre a las 18hs en el Centro Cultural de la Cooperativa Obrera (Zelarrayán 560).
Juan Carlos Cobián, fue un destacado compositor, director de orquesta, pianista y letrista de tango argentino que nació en Pigüé, Provincia de Buenos Aires,el 31 de mayo de 1896.
Fue el autor de “Nostalgias”, “Los mareados”, “La casita de mis viejos”, “Niebla del Riachuelo”, “El motivo” (con letra de Pascual Contursi que grabara Gardel), “Salomé” (considerado junto con “Sans Souci” de Enrique Delfino, los primeros “tangos-romanza”), "Biscuit", "Gitana", "El cantor de Buenos Aires", "Rubí" y una pieza de colección de una belleza elogiada por los más exigentes intérpretes: "Mi refugio", entre otros.
El 10 de diciembre de 1953, dejaba este mundo. Tenía 57 años, pero había conocido la vida como si acabara de cumplir un siglo.

sábado, 31 de mayo de 2014

JUAN CARLOS COBIAN “EL ARISTOCRATA DEL TANGO”

Hay, entre tantas casas perdidas en el tiempo, una que en Bahía Blanca adquiere una dimensión singular.
Estaba ubicada en calle Moreno al 300, a pocos metros de la esquina con calle Castelli, y en ella vivía, desde fines del siglo XIX, la familia de los Cobián. En ella vivió, llegado junto con su familia desde Pigué cuando tenía 3 años de edad, quien sería uno de los grandes compositores y ejecutantes más destacados del tango: Juan Carlos Cobián. Luego de completar la escuela primaria y estudiar música en el Conservatorio Williams, Cobián se marchó a la Capital Federal, para probar suerte con su pasión musical. Era apenas un adolescente, pero su nombre se grabaría para siempre entre los grandes creadores del tango. Luego de mucho trajinar, Cobián encontró un ladero de lujo en Enrique Cadícamo, con quien compuso, entre otros temas, los tangos Los Maredos, Nostalgias y La Casita de Mis viejos. Precisamente este último tema da cuenta a esta historia. Porque la letra de La Casita...fue escrita por Cadícamo en referencia a la particular historia de Cobián, quien tras alejarse de Bahía Blanca en 1913 no regresó sino luego de 22 años , para visitar a sus padres, en 1935. La historia recién se hizo pública en 1976, cuando en una nota en TV el propio Cadícamo señaló que la letra del tango estaba inspirada en ese hecho. Ese mismo año, un periodista de La Nueva Provincia se acercó al lugar para conocer la de pronto "singular" casona y solo encontró...escombros: había sido demolida unas semanas antes para dar lugar a la construcción de un edificio en altura. Para la historia, la modesta referencia histórica que al menos da cuenta al ocasional transeúnte de tan  trascendente circunstancia.

"Vuelvo vencido a la casita de mis viejos,
cada cosa es un recuerdo que se agita en mi memoria,
mis veinte abriles me llevaron lejos...
locuras juveniles, la falta de consejo.
Hay en la casa un hondo y cruel silencio huraño,
y al golpear, como un extraño,me recibe el viejo criado...
Habré cambiado totalmente, que el anciano por la voz
tan sólo me reconoció.Pobre viejita la encontré
enfermita; yo le hablé
y me miró con unos ojos...Con esos ojos
nublados por el llanto
como diciéndome porqué tardaste tanto...
Ya nunca más he de partir
y a tu lado he de sentirel calor de un gran cariño...
Sólo una madre nos perdona en esta vida,
es la única verdad,
es mentira lo demás"
(De La Casita de mis Viejos, fragmento, 1932, Cobián y Cadícamo)

Juan Carlos Cobián :fue un auténtico evolucionista del tango, tanto en su calidad de
ejecutante como de compositor. Como pianista, fue el primero en llenar con adornos en los bajos de los silencios de la melodía –procedimiento que sería luego sistematizado por Francisco De Caro-, además de su delicadeza en la interpretación.
Como compositor es, junto con Enrique Delfino, el creador del denominado "tango-romanza"; en 1917 este último produjo "Sans Souci", y Cobián, "Salomé", con los que abrieron el camino para el tango de avanzada. A tal punto fue un evolucionista Cobián que las editoriales le rechazaban sus tangos iniciales por considerarlos "mal compuestos". La realidad es que estaban muy por encima de la música popular de la época.
Nació lejos de la ciudad que lo consagró, en Pigüe (provincia de Buenos Aires), el 31 de mayo de 1896 –hijo de Manuel Cobián, español, y Silvana Coria, argentina- y ya de pequeño se sintió irresistiblemente atraído por el piano de su casa, que tocaba su hermana Dolores, cuando ya la familia estaba radicada en Bahía Blanca. Admirada por lo que los dedos del pequeño conseguían arrancarle al teclado, Dolores influyó con los padres para que lo hicieran estudiar música. Así ingresó Juan Carlos en el Coservatorio Williams de esa ciudad, donde tuvo como profesor a Numa Rossotti, quien a su vez, fue alumno de Vincent d'Indy, en París, donde llegó a estrenar la "Berceuse heroïque", de Debussy.
En 1913, ya recibido, Cobián arribaba a la ciudad de Buenos Aires, y se ganaba sus primeros pesitos como pianista en un oscuro trajín por una cervecería alemana y varios cines, en los que ponía la cuota de música al silencio de las películas.
De allí pasó a tocar con uno de los más cotizados bandoneonistas del momento, Genaro Espósito, en un trío que completaba el violinista Ernesto Zambonini, autor de "La clavada" y hombre de facón al cinto. Juan Carlos estaba en la vereda opuesta de este músico: era el típico "cajetilla" al que le bastaban sus certeras trompadas, generalmente por cuestiones de polleras, ya que siempre fue un mujeriego empedernido.
En 1916, integró un trío con Eduardo Arolas en bandoneón y Tito Roccatagliatta en violín, en el escenario del cabaret "Montmartre", que compartían con Pepita Avellaneda, la primera mujer que cantó tangos en público.
Ese mismo año era el de su servicio militar, que postergó por decisión propia y que debió cumplir forzosamente tres años más tarde, generalmente bajo arresto; no por nada compuso entonces su luego famoso "A pan y agua". Pero para entonces ya eran conocidos sus tangos iniciales: "Salomé", "El motivo", "Mano a mano" (que luego, a raíz del éxito del homónimo escrito por Gardel, Razzano y Flores, retituló "Viejo bandoneón"), "El orejano", "El botija", "La catanga", "Sea breve", "El trino", "El gaucho" y quizá algún otro.
Posteriormente, pasó a la orquesta de Arolas y luego formó trío con Ricardo González "Muchila" (bandoneón) y Julio Doutry (violín).
Gaby,Galo y J. Valle homenaje en Pigüé
Después de algo más de un año bajo bandera en el Regimiento 2 de Infantería, obtuvo la ansiada baja y continuó con su vida normal, es decir, la que ocurría al amparo de las sombras nocturnas, entre buenos tangos, buen whisky y buenas minas.
En 1922, integró el sexteto de Osvaldo Fresedo, con el que estrenó su bellísimo "Mi refugio", en el "Abdullah Club". Meses más tarde, al retirarse Fresedo de ese escenario, el gerente de la casa le propuso formar su propio sexteto. Y así lo hizo, con Pedro Maffia y Luis Petrucelli (bandoneones), Julio De Caro y Agesilao Ferrazzano (violines), Humberto Constanzo (contrabajo) y, por supuesto, él en el piano. No le duró demasiado tiempo: en 1923 dejó todo y corrió detrás de una dama hacia los Estados Unidos.
Poco antes, Julio De Caro se había alejado del conjunto por un malentendido con el director, y se llevó a Maffia y Petrucelli, es decir, la mitad de la formación. De Caro sumó a sus hermanos Francisco (piano) y Emilio (violín) y a Leopoldo Thompson (contrabajo) para constituir el famoso sexteto que revolucionaría definitivamente la ejecución del tango.
En el país del norte, se vio obligado a tocar jazz –alternando con alguno que otro tanguito– con su "Argenine Band"; secundó al "crooner" Rudy Vallée y puso música a los sofisticado cortes –o lo que fueran– de Rodolfo Valentino.
Fue en esas latitudes donde compuso los tangos "¿Me querés?", "Ladrón", "Vení... vení" –los tres con letra del mexicano Luis Spúlveda–, el célebre "Nostalgias" y el son "Yes or no?" ("¿Sí o no?"), con versos de Al Stillman.
Otros de sus tangos son "Biscuit" (letra de F. Warley), "Los dopados" (Raúl Doblas y Alberto Weisbach, luego retitulado "Los mareados", con letra de Enrique Cadícamo), "La casita de mis viejos", "Gitana", "El cantor de Buenos Aires", "Shusheta", "Dolor milonguero", "Piropos", "Pico de oro", "Niebla del Riachuelo", "Hambre", "Rubí" (los diez con letra de Cadícamo), "Es preciso que te vayas" (Celedonio Flores), "Volvé a mi lado", "No me cortes las alas", "Has cambiado por completo" (los tres con Enrique Dizeo), "La noche de los dos", "Monedita de plomo" (ambos con letra propia) y muchos otros.
Además, Cadícamo versificó los ya mencionados "Salomé", "Viejo bandoneón", "Nostalgias" y "A pan y agua"; Pedro Numa Córdoba, "Mi refugio" y Pascual Contursi, "El motivo" (que también llevó unos versos no divulgados de Cadícamo).
Harto del whisky falsificado de los gángsters y de tener que alternar el jazz con el tango, regresó de los Estados Unidos en 1928.
Formó una orquesta que tuvo como vocalista a Francisco Fiorentino; dirigió luego, una agrupación de jazz; tocó en el Trío Nº 1, con Ciriaco Ortiz (bandoneón) y Cayetano Puglisi (violín); volvió a organizar su típica; regresó a los Estados Unidos –donde permaneció hasta 1943– y continuó, aquí al frente de su orquesta, con la que actuó en Radio El Mundo.
Luego, "se alejó de la actividad musical voluntariamente, recluyéndose en su modesto departamentito de la calle Montevideo", según recordaba ese maestro de historiadores que fue Luis Adolfo Sierra.
El 10 de diciembre de 1953, dejaba este mundo. Tenía 57 años, pero había conocido la vida como si acabara de cumplir un siglo. "¿Había algo que hacer en la tierra después de haberlo conocido todo?", dijo al respecto Enrique Cadícamo, su colaborador de siempre.

miércoles, 23 de octubre de 2013

MUÑECAS BRAVAS reafirmó su éxito en Pigüé

El viernes 18 de octubre se brindó el espectáculo de tango Muñecas Bravas en el Teatro Español de Pigüé gracias a una iniciativa del Voluntariado de Adultos Mayores de esa ciudad, que encabeza Mabel Cerutti Domenicale, y la Secretaría de Cultura del Partido de Saavedra-Pigüé, liderada por Marisol Merquel.
Minutos antes de las 22 hs, Gaby “La voz sensual del tango”, Patricia Malanca y Geraldine Trenza Cobre plantaron sus tacos en el escenario del bellísimo teatro pigüense junto al pianista Víctor Volpe demostrando una vez más que las nuevas apuestas al 2x4, la renovación y la juventud pueden volver a posicionar al tango en un lugar de privilegio dentro del ámbito cultural.
Poesías y melodías de todas las décadas del siglo XX fueron interpretadas por las muñecas, ovacionadas por los presentes que, además, tuvieron su momento de interacción con las bravas durante el espectáculo en una puesta que ofrece belleza, elegancia, humor, talento y un muy buen ensamble entre estilos, voces y personalidades.
La romántica, la rockera y la arrabalera están hoy, más que nunca, en la cúspide de los espectáculos populares del género ya que gracias a su interesante propuesta, atrapan a grandes y chicos, mujeres y hombres, sin importar cuánto sepan o gusten del tango.

PIGÚÉ Y EL TANGO
La gestión del actual intendente Hugo Alejandro Corvatta ha hecho un importante y prolongado trabajo con el tango en el Partido. Haciendo honor a los antepasados y raíces tangueras del lugar en donde nació Juan Carlos Cobián cuyo nombre quedó inmortalizado en una calle y dos bellos  monumentos y se rindió sentido homenaje al zorzal criollo, también con obras que quedaron para la comunidad como muestra del respeto y afecto que al tango se profesa, Corvatta ha impulsado junto a la Secretaría de Cultura numerosos espectáculos y actos conmemorativos en su última gestión que pusieron nuevamente en valor diferentes atractivos de la ciudad y permitieron al pueblo todo de Saavedra disfrutar de buenos espectáculos con valores nacionales.
El nombre de Cobián y otros talentos locales que tomaron rumbos lejanos y exitosos como Fernando Soler -recordado popularmente por integrar la orquesta del maestro Héctor Varela junto a Jorge Falcón y aquella inolvidable versión a dúo de la milonga “Azúcar, pimienta y sal” y actual titular de una de las casas de tango más importantes de Buenos Aires ubicada en el barrio de Barracas, Señor Tango- tuvieron su momento de homenaje y retorno al pago chico. Así también, la intérprete Emi Cobián regresó a los escenarios de su tierra para uno de los numerosos espectáculos evocativos del compositor de Nostalgias, Los Mareados y La casita de mis viejos.
Un aspecto destacable de la serie de espectáculos tangueros en la ciudad de Pigüé es el importante espacio brindado a los cantantes, bailarines y músicos locales que acompañaron cada una de las presentaciones de nivel nacional que se han ofrecido en la localidad. Es meritorio realzar la tarea de fomento al semillero cultural local que seguirá haciendo de Pigüé una ciudad con pasado, presente y futuro tanguero.

MUÑECAS RECARGADO
El pasado jueves 17 de Octubre, previo a la presentación en la ciudad de Pigüé y al igual que en anteriores oportunidades, Muñecas Bravas se presentó en el Café Histórico de Bahía Blanca con la compañía en escena de la cantante Florencia Albanesi. Esta mujer multifacética y excelente comediante, hace que el espectáculo forjado en Capital Federal bajo la idea de José Valle, duplique su apuesta al humor e incorpore aquellas canciones características de cancionistas como Tita Merello, Sofía Bozán o Rosita Quiroga y las de nuevas compositoras que apuestan al grotesco dentro y fuera del tango como Gabriela Torres, María Volonté o la mexicana Paquita la del Barrio.

Si de pasarla bien y escuchar buenos tangos se trata, sin duda “Muñecas Bravas” en su versión recargada es la mejor opción.

domingo, 2 de junio de 2013

Renovado homenaje al Chopin del tango en Su Ciudad Natal

El 31 de mayo a las 11hs comenzaron los eventos conmemorativos a Juan Carlos Cobián en el 117 aniversario de su nacimiento en Pigüé, su ciudad natal. Los actos comenzaron en la calle que lleva su nombre, dentro del hermoso Parque Fortunato Chiappara, donde se emplaza un piano blanco de material en su memoria y donde desde esa mañana puede observarse una muy bien lograda referencia histórica con una breve descripción de vida y obra del pianista.
La misma fue descubierta por la Profesora Andrea Camandona, Presidenta del HCD en representación del Intendente Hugo Corvatta , y Gaby “La voz sensual del Tango” quien dirigió unas palabras a los presentes a pedido de Mabel Cerutti, conductora del acto y encargada de las actividades para adultos mayores en el distrito. “Como artista de tango y representante de una joven generación, agradezco enormemente estos emprendimientos que realzan en inmortalizan a personajes y obras de la cultura popular argentina. Dentro de 50 años, cuando se acerque a este parque un chico de 10 o 15 años y lea estas líneas, podrá imaginar la enorme dimensión alcanzada por un coterráneo, nativo de su propia localidad”, señaló la cantante.
Gaby
Acompañaron: Maribel Merquel, Secretaria de Cultura de la Municipalidad de Pigüé, José Valle, CEO de Dandy Producciones, vecinos de la localidad, autoridades y banda militar que cerró el evento interpretando el tango “La Cumparsita”.
Como corolario de esta jornada de memoria, se realizó una ofrenda floral en el busto en su honor ubicado a pocas cuadras del parque, sobre calle Alsina. Allí Emi Cobián y Gaby entonaron el estribillo de la obra “La Casita de mis Viejos” como despedida para todos los presentes y anticipando algo de lo que se viviría al día siguiente en el espectáculo “El Motivo” en el Teatro Español.
La gala mencionada fue una noche plagada de emoción y talento. Artistas locales junto a valores nacionales brindaron un espectáculo que superó los 130 minutos sin que el público notara el paso de las horas.
Emi Cobián, nativa de Pigüé pero radicada hace años en la Ciudad de Buenos Aires, con importantes giras internacionales en su haber, fue la encargada de abrir el show. Entre lágrimas de emoción la cantante dejó sentidos tangos que fueron gratamente recibidos por los presentes.
A la rubia pigüense le siguieron los jóvenes bailarines locales Florinda y Luciano que dejaron muy bien representada a la danza en la ciudad; Darío Rodríguez, también local, demostró sus cualidades vocales con tangos de Cacho Castaña, Ástor Piazzolla y Horacio Ferrer -en vísperas del cumpleaños del letrista- y llegó el turno de la estridente y entradora Florencia Albanesi que no dejó rostro sin sonrisa. La simpática cantante y locutora hizo un repaso de sus interpretaciones humorísticas con disfraces acordes y gracia sin par que desataron la alegría en el teatro todo.
Seguidamente, una representante del Instituto Coreográfico de Pigüé realizó un baile unipersonal que sorprendió gratamente y llegó el turno del gran Rubén Moreno que acompañado por Tito Bagna y Juan Carlos Diez, dejó tres páginas memorables: Estrella, Tiempos Viejos y el bolero Perfidia.
A continuación llegó el momento de recibir a la morocha del tango, Gaby, que evocó a las grandes figuras del teatro de revista, a las figuras que marcaron la época de oro del tango y la novela más popular de la historia de la televisión argentina, Rolando Rivas, con imágenes de video y las canciones: El viejo varieté, Buenos Aires del 40 y Taxi mío.
Dentro del espectáculo, se reconoció la trayectoria de “Chiquito” Sosa, con una plaqueta otorgada por la Municipalidad de Saavedra y el Centro de Estudios y Difusión de la Cultura Popular Argentina (CEDICUPO) de manos del Intendente Hugo Corvatta.
El último intérprete en aparecer fue el cantor de Saavedra Nicolás Rodríguez quien, según el productor José Valle, “tiene menos técnica que muchos pero algo que no se compra ni se aprende: carisma”, eso que llaman ángel y que es la relación mágica que se establece con el público.

Párrafo aparte merece el homenaje que Gaby rindió a Juan Carlos Cobián, que en este caso fue realizado con su obra más popular, Nostalgias, recibiendo uno  de los aplausos más efusivos de la noche.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Homenaje a Juan Carlos Cobián: El Chopin del Tango

El 1 de junio a las 21 hs en el Teatro Español de su ciudad natal se le rendirá Homenaje a Juan Carlos Cobián auténtico evolucionista del tango, tanto en su calidad de ejecutante como de compositor, en el año del 60 aniversario de su fallecimiento.
Como pianista, siempre mostrando delicada interpretación, fue el primero en llenar con adornos en los bajos los silencios de la melodía –procedimiento que sería luego sistematizado por Francisco De Caro.
Como compositor, basta mencionar algunas de sus obras para dimensionar la inmensa repercusión e inmortalidad de su legado: “Los Mareados”, “La casita de mis viejos”, “El cantor de Buenos Aires”, “Shusheta”, “Nieblas del riachuelo”, “A pan y agua” y el tango quizás más versionado de la historia: “Nostalgias”. Además, cabe destacar que fue uno de los creadores del Tango Romanza, estilo que sin perder las características clásicas del tango se presta más a la escucha que al baile, y que le valió más de un cuestionamiento acerca de la pertenencia o no al género.

Gaby
La Municipalidad de Pigüé por iniciativa del Intedente Hugo Corvatta junto a Dandy Producciones han decidido renovar el tributo a este grande de la música ciudadana con dos jornadas de homenaje. El viernes 31 de mayo a las 11 hs se colocará una referencia histórica donde se emplaza el monumento que lo estampó para siempre en el paisaje pigüense, justamente donde comienza la calle que lleva su nombre, cerca de la entrada a la localidad.
El sábado 1 de junio a las 21 hs, en el Teatro Español y con entrada libre y gratuita, se presentará el espectáculo "EL MOTIVO" con Gaby "La Voz Sensual del Tango", Florencia Albanesi, Emi Cobián y artistas locales.

GABY "LA VOZ SENSUAL DEL TANGO"
Con una carrera iniciada a los 14 años, Gaby lleva editados 6 CD de tangos con distribución y venta nacional e internacional, el último de ellos titulado "LA COPA ROTA". Ha realizado giras por Cuba, Chile, Uruguay y todo el interior del país e integra el trío femenino de cantantes “Muñecas Bravas” junto a Patricia Malanca y Geraldine Trenza Cobre que en poco tiempo se ha ubicado entre los números mejor aceptados por el gran público nacional.
La voz de Gaby es sin duda una de las voces más dulces, consigue transmitir un cúmulo de sensaciones impresionantes y su peculiar fraseo está cargado de gran profundidad, tanto de contenido como de sentimientos. Ante este portento bahiense sólo se puede aplaudir y decir ¡bravo! Cada disco que edita denota evolución, crecimiento y madurez.
Además, Gaby es coautora junto a Valle y Giorlandini del libro biográfico “Carlos Di Sarli, El Señor con Alma de Niño” y actualmente se encuentra trabajando en la biografía del  whitense Roberto Achával, último cantor de Troilo.
Gaby con tan sólo 28 años, ha conseguido abrirse hueco entre las mejores voces femeninas de nuestra época, y sin duda eso lo demuestra el gran éxito que va cosechando con trabajo y esfuerzo.

FLORENCIA ALBANESI

F.Albanesi
Esta encantadora periodista y docente, extremadamente popular en la región por su labor en la radio líder de la ciudad de Bahía Blanca, es también una excelente profesional del arte. Y no nos limitamos a hablar de intérprete vocal de tango porque su trabajo sobre el escenario excede el fraseo de una melodía: en cada presentación “Flor” hace de cantante, filósofa, consejera, humorista y cómplice de su público que explota en aplausos y sonrisas con sus comentarios ocurrentes y se emociona con cada referencia a las desavenencias de la vida.
“CANCIONES DE AMOR Y DE HUMOR” es el show que ha creado para interpretar en primera persona y se ha vuelto un clásico bahiense. Allí, Florencia cuenta con humor y picardía las peripecias de una mujer a los 40; sus amores y desamores con los hombres, desencuentros con el cuerpo, suegras y ex novias. Tangos, milongas, boleros y melódicos enlazan la historia con momentos de emoción y de risas.

EMI COBIAN

Oriunda de Pigüé y frecuente protagonista de los escenarios porteños, esta cantante con apellido de tango cuenta: “Me gusta interactuar con la gente, con los mejores tangos. Suelo partir desde Gardel y llegar a los contemporáneos, desde melodías arrabaleras hasta Piazzolla, pasando por Discépolo, los hermanos Expósito y Azucena Maizani. Recorro muchísimos autores y de toda época. Me gusta variar el repertorio y hacer las piezas poco habituales en otros cantantes aunque a veces debo caer en los tangos más pedidos por la gente como es el caso de “Camabalache’ y “Yira yira’, dos tangos que el público disfruta mucho”.

Emi participó en el Festival Internacional de Tango de San Luis 2012 y desde siempre evocó en su voz tangos de todos los tiempos en escenarios de San Telmo, restaurantes de La Boca y Barracas, entre otros.

lunes, 27 de agosto de 2012

HOMENAJE A JUAN C. COBIAN EN EL FESTIVAL DE TANGO DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES


El eximio pianista y compositor que revolucionó la forma de componer y tocar el tango tuvo su merecido lugar en el Festival de Tango de la Ciudad de Buenos Aires con el espectáculo “Nostalgias, tres ciudades” protagonizado el pasado sábado por los jóvenes intérpretes Gaby “La Voz Sensual del tango”, Esteban Riera, Pablo Gibelli, el pianista y arreglador Norberto Vogel y los bailarines Natalia Gastaminza y Gustavo Rodríguez.
El homenaje, producido e ideado por José Valle para Dandy Producciones, se brindó en la impactante “Usina del Arte” situada en el barrio de La Boca (Avenida Pedro de Mendoza entre y Caffarena Av. Benito Pérez Galdos). A las 15 hs en el Auditorio de la Usina, se ofreció el concierto de Horacio Lavandera y a su término se inició el show en memoria del gran pianista de porte imponente y pulso inigualable para la creación sobre las teclas del piano.
Gaby
Desde todos los puntos de la enorme usina, incluyendo las numerosas escaleras y desniveles, podía verse el escenario montado para “Nostalgias” en uno de los balcones del Anexo Pedro de Mendoza que asoman sobre el Salón Dorado con barandas originales completamente restauradas. Allí comenzaron a sonar las primeras notas de “Shusheta” interpretado por la llamativa morocha bahiense, Gaby, y bailado por Natalia y Gustavo en el Salón Dorado, cuyas fachadas internas revestidas en piedra Paris y basamento de granito con molduras y capiteles, fueron marco de lujo para los pasos de los ágiles bailarines, finalistas del Mundial 2012 en el rubro de Tango Salón.
A continuación, fue el turno del cantor Esteban Riera, portador de una dúctil, clara y afinadísima voz, quien interpretó los tangos “Rubí” y “Nieblas del Ricahuelo”.
Otra de las talentosas voces que engalanaron el espectáculo fue la de Pablo Gibelli, expresivo cantor de la Provincia de Buenos Aires que sorprende por sus inteligentes matices y adaptación a diferentes ritmos, que nos dejó “El cantor de Buenos Aires”.
Riera
La evocación del pianista nativo de la ciudad de Pigüé, tuvo su expresión más cercana cuando el maestro Norberto Vogel interpretó en versión instrumental el tango “Mi refugio”. El piano, delicadamente acariciado por su ejecutante trajo a la memoria de quienes algo conocen de Cobián, la imagen de aquel innovador que encontró en el tango romanza su expresión para el género: piezas “para escuchar”, para deleitar el oído con exquisitas combinaciones de notas y armonías, que para algunas mentes pequeñas no era tango.
Gibelli,Vogel,Valle,Gaby,Riera,Natalia y Gustavo
Gaby explicó a los concurrentes el tándem de homenaje realizado al músico en las tres ciudades que marcaron su vida: Pigüé donde nació, Bahía Blanca donde se inició profesionalmente y Buenos Aires, ciudad que lo consagró como uno de los más grandes del género. Asimismo, al mencionar el paso de Cobián por Bahía Blanca (quien vivió allí desde los 3 hasta los 17 años) contó la historia del tango “La casita de mis viejos”, hogar de la familia Cobián que existió en Moreno 310 de esa ciudad, para luego interpretar la pieza.
Otros tangos cantados por la joven bahiense fueron: “El motivo”, “Nostalgias” y “Los mareados” (a dúo con Riera) que fue el cierre del homenaje.
Bravo por la juventud, por los emprendedores, por quienes rescatan la memoria, por la organización del Festival de Tango de la ciudad de Buenos Aires, bravo por Juan Carlos Cobián ¡Bravo por el tango argentino!

lunes, 20 de agosto de 2012

GABY "LA VOZ SENSUAL DEL TANGO" EN FESTIVAL DE TANGO DE BSAS "NOSTALGIAS TRES CIUDADES" HOMENAJE A JUAN C COBIAN

Gaby

Este concierto dedicado al genial pianista y compositor Juan Carlos Cobián tendrá como eje las tres ciudades que marcaron su vida: Pigüé, donde nació; Bahía Blanca, donde se inició profesionalmente y Buenos Aires, donde logró la consagración definitiva. Con la producción artística de José Valle –quien durante el 2012 realizó una serie de homenajes en Bahía Blanca y Pigüé–, Nostalgias recorre su obra con las voces de Gaby, la voz sensual del tango y de Esteban Riera. El pianista Norberto Vogel es el responsable de los arreglos y del acompañamiento.SABADO 25 DE AGOSTO 16HS EN USINA DEL ARTE Av. Don Pedro de Mendoza 501 y Agustín R. Caffarena
Juan Carlos Cobián :nació en Pigüé, partido de Saavedra,  a los pocos meses de haberse  radicado allí sus padres, es decir, su mamá, Silvana Coria, ya estaba embarazada.
Su padre, Manuel, lo inscribió en el Registro Civil el 9 de junio siguiente, según el acta Nº 79, del Libro de Nacimiento correspondiente al año 1896.
Ante las diversas fechas anotadas por no pocos histmundoriadores y comentaristas del tango y ante la proximidad de la fecha correcta, en la que personas e instituciones de la zona se preparan para la recordación y los homenajes, es imprescindible destacar tales referencias, que no dejan lugar a dudas, acerca de las que tengo en mi poder las pruebas documentales (copia del acta ya citada) y los testimonios originados en antiguos comentarios del mismo Cobián.

El Chopin del tango y la romanza

Cobián fue apodado “El Chopin del Tango”. El apodo se legitima porque si Chopin fue una de las grandes figuras del romanticismo musical clásico, Cobián lo fue en el tango; además su formación fue vigorosamente influenciada por la música europea; la romanza clásica está presente en su obra, casi en plenitud (Chopin la cultivó) y su maestro fue Numa Rossotti, que había estudiado con Alberto Williams y también alumno en París de Vincent D’Indy, como lo recuerda José Gobello. Asimismo, amigo de Debussy.
Tan fuerte esa influencia que muchos tangueros aseguraban que lo que hacía Cobián no era tango. Francisco Canaro nunca quiso tocar un tango de Cobián.

El gaucho Cruz Montiel
Cobián

Este fue otro de los motes chantados por los amigos de Juan Carlos Cobián. Tiene relación con su lugar de nacimiento y con una canción difundida y famosa, de Carlos Gardel, El pingo pangaré, con música de Gardel y Razzano y letra de Arístides de María. Muy frecuentemente, cuando llegaba Juan Carlos a un lugar y había varios amigos, algunos silbaba o tarareaba la melodía de ese estilo campero, cuyos versos iniciales dicen:

“En un pingo pangaré con un freno coscojero,
buena raza, buen apero
y en dirección p’ al Pigüé
va el paisano Cruz Montiel...”

Era una alusión a Cobián y al lugar de su nacimiento. Pero además, otra característica: igual que al personaje de la letra, le gustaba llevar camisa bien planchada y un clavel en ocasiones. En la letra:

“Oriyando la cañada, 
con camisa bien planchada,
puñal de plata en el cinto,
un clavel rojo retinto
y botas fuertes lustradas”.

La casita de mis viejos
Hay, entre tantas casas perdidas en el tiempo, una que en Bahía Blanca adquiere una dimensión singular. Estaba ubicada en calle Moreno al 300, a pocos metros de la esquina con calle Castelli, y en ella vivía, desde fines del siglo XIX, la familia de los Cobián. En ella vivió, llegado junto con su familia desde Pigüé cuando tenía 3 años de edad, quien sería uno de los grandes compositores y ejecutantes más destacados del tango: Juan Carlos Cobián. Luego de completar la escuela primaria y estudiar música en el Conservatorio Williams, Cobián se marchó a la Capital Federal, para probar suerte con su pasión musical. Era apenas un adolescente, pero su nombre se grabaría para siempre entre los grandes creadores del tango. Luego de mucho trajinar, Cobián encontró un ladero de lujo en Enrique Cadícamo, con quien compuso, entre otros temas, los tangos Los Maredos, Nostalgias y La Casita de Mis Viejos. Precisamente este último tema da cuenta a esta historia. Porque la letra de La Casita... fue escrita por Cadícamo en referencia a la particular historia de Cobián, quien tras alejarse de Bahía Blanca en 1913 no regresó sino luego de 22 años , para visitar a sus padres, en 1935. La historia recién se hizo pública en 1976, cuando en una nota en TV el propio Cadícamo señaló que la letra del tango estaba inspirada en ese hecho. Ese mismo año, un periodista de La Nueva Provincia se acercó al lugar para conocer la de pronto "singular" casona y solo encontró... escombros: había sido demolida unas semanas antes para dar lugar a la construcción de un edificio en altura. Para la historia, la modesta referencia histórica que al menos da cuenta al ocasional transeúnte de tan  trascendente circunstancia.

"Vuelvo vencido a la casita de mis viejos,
cada cosa es un recuerdo que se agita en mi memoria,
mis veinte abriles me llevaron lejos...
locuras juveniles, la falta de consejo.
Hay en la casa un hondo y cruel silencio huraño,
y al golpear, como un extraño, me recibe el viejo criado...
Habré cambiado totalmente, que el anciano por la voz
tan sólo me reconoció.
Pobre viejita la encontré
enfermita; yo le hablé
y me miró con unos ojos... Con esos ojos
nublados por el llanto
como diciéndome por qué tardaste tanto...
Ya nunca más he de partir
y a tu lado he de sentir el calor de un gran cariño...
Sólo una madre nos perdona en esta vida,
es la única verdad,
es mentira lo demás"

(De La Casita de mis Viejos, fragmento, 1932, Cobián y Cadícamo)


Fue estrenada en el año 1931 por Itala Ferreira, un cancionista brasileña de la compañía revisteril “Tro-lo-lo”, de Jardel Jercollis, en el desaparecido teatro Buenos Aires, de la calle Cangallo. 

Personalidad

Juan Carlos Cobián -pianista, compositor y director-, que recibió el vigoroso influjo de la música clásica a través de su Maestro Numa Rossoti, trasladó su formación musical a la estructura del tango, generando un cambio revolucionario, al incorporar los frutos de un innegable academicismo y del buen gusto musical para crear un tango arromanzado con reflejos de la romanza francesa y del sur de Italia, no desvinculada de la música clásica.
Fue, como lo escribió Horacio Ferrer, una “personalidad capital en la evolución creadora del tango”(1).
Enriqueció su esencia pero le cambió la fecha y el ambiente. Salvo excepciones, de cualquiera de los tangos de Cobián, podríamos hacer la definición de la letra de Mario Castro (tango con música de Julio De Caro), El malevo, improntada en los primeros versos:

“Sos un malevo sin lenguaje,
sin pinta ni compadrada, 
sin melena recortada,
sin milonga y sin canyengue”.

¿El desconocido Juan Carlos Cobián?


Enrique Cadícamo escribió su biografia, titulada “El desconocido Juan Carlos Cobián” y, a decir verdad, es mucha la gente que se pregunta: “¿Desconocido?”. Más todavía si se trata de bahienses. Seguramente en la vida de todo ser humano hay gran cantidad de hechos y circunstancias ocultos. También en Cobián y a ellos ha querido referirse don Enrique.
Pero aquí, en Bahía Blanca, Cobián ha sido siempre reconocido, querido y memorado, en todo tiempo, no solamente en los aniversarios.  Como se sabe, nació en Pigüé y allí vivió sus primeros meses o años. El 10 de diciembre de 1995, Juan Carlos Sirimarco, inauguró, con motivo del aniversario de la muerte de Cobián, el Museo Privado de Tango “Juan Carlos Cobián”, en la localidad de Pigüé, lugar de nacimiento, partido de Saavedra, en la provincia de Buenos Aires. Luego de innumerables comentarios periodísticos y difusión de sus temas, tienen hoy el homenaje de la Peña que lleva su nombre, presidida por el Maestro Hugo Marozzi.

La verdadera fecha de nacimiento

Cobián fallece a los 57 años de edad, el 10 de diciembre de 1953. Había nacido el 31 de mayo de 1896. La mayoría de quienes se ocuparon de mencionar esta fecha de nacimiento no lo hicieron correctamente, seguramente por motivaciones excusables.
Horacio Ferrer dio el 31 de marzo de 1896.
Tomás de Lara e Inés Roncetti de Panti, en El tema del tango de la literatura argentina, en las dos ediciones, dan por nacido a Cobián en 1895 y esta fecha fue repartida por la prensa escrita, según las fuentes hemerográficas a nuestro alcance, cuando ya Juan Bautista Devoto, había remitido texto del acta de nacimiento y publicado en forma mecanografiada por dicha corporación.

Igualmente, en el álbum Los hombres que hicieron historia.
Recientemente obtuve fotocopia del acta respectiva de la que surge la fecha correcta (31 de mayo de 1896); según el acta nació a las cuatro de la mañana. Su padre, Manuel, era español y tenia 35 años de edad cuando fue a inscribir a Juan Carlos, en el Registro Civil, el 9 de junio siguiente. Su madre, Silvana Coria, era argentina y al nacimiento de Juan Carlos tenía 27 años de edad, según el acta.
Dado que se han mencionado varias fechas de nacimiento, no es superfluo  señalar que lo más probable es lo que dice el acta. Se afirma que en aquel entonces el padre demoraba la inscripción del nacimiento, la que se hacía en casos mucho tiempo después, pero en dicho instrumento aparece su padre compareciendo a los pocos días, siguientes al nacimiento de Cobián.
Cuando el matrimonio llegó a Pigüé la mamá estaba embarazada. En ese año, 1896, había rumores de un conflicto armado con Chile y 4.800 jóvenes son convocados a prestar servicio militar en Curumalal. Era la primera conscripción argentina. Su padre, que era comerciante, intuye que en Saavedra y en la zona se abriría un importante mercado de consumo y va a radicarse a Pigüé, con un almacén de ramos generales. Su esposa, como expresé líneas arriba, ya estaba embarazada y Juan Carlos nace allí. Según Hugo Orlando Pippo, tres años después vuelve con su familia, Manuel, a Bahía Blanca, al disiparse los vientos de guerra.

El pibe de la calle Moreno

En otras fuentes, distintas a la información proporcionada por Hugo Orlando Pippo, quien realizó muy buena investigación periodística sobre ese y muchos temas de tango, se señala que Juan Carlos vino a Bahía Blanca, cuando tenía cinco años de edad y no tres.
Lo cierto es que vivió su niñez y adolescencia en dicha ciudad, en la calle Moreno nº 310, que inspiró el tema La casita de mis viejos.
A los 7 años de edad inició sus estudios en el Conservatorio Williams -filial Bahía Blanca-, egresando en 1911. Poco después se radica en Buenos Aires (7), al no soportar continuar habitando el hogar, por la muerte de su madre; cuando deja la casa paterna, en 1913,  tenía 17 años de edad.

El maestro de Cobián

Numa Rossotti, maestro de Cobián en el Conservatorio Williams de Bahía Blanca, nació en la ciudad de La Plata, el 2 de junio de 1889 y murió en la misma ciudad el 9 de junio de 1955.
Numa Rossotti había estudiado con el maestro Williams, afirma José Gobello. Y señala, que tenía apenas 18 años de edad cuando el Maestro lo envió a dirigir al Conservatorio, abierto en Bahía Blanca, en el año 1907.
Allí Cobián aprendió teoría, solfeo, composición, armonía, quizá contrapunto y piano. En 1911, Rossotti viajó a París, donde fue alumno de Vicente D’Indy, Louis de Serres y Guy de Lioncourt, en la Schola Cantorum. En París se contó, junto a Guatero, Piaggio, Merediz, López Buchardo, Curatella Manes y otros, entre los fundadores de la Asociación de Artistas Argentinos.
Vicente D’Indy había sido alumno de César Frank. Menciona también el Presidente de la Academia Porteña del Lunfardo, don José Gobello, citando a Enrique Cadícamo, que Cobián dedicó su tango A pan y agua a Rossotti enseño a Cobián técnicas de avanzada, tanto que sus músicos se quejaban por incomprensión de los textos o de ciertas partes de piano escritas audazmente. 
Pero además recibió de Rossotti cierto delicado buen gusto.

A Buenos Aires, la reina...

Cuando Juan Carlos parte, desde Bahía Blanca y hacia Buenos Aires, lo hace en tren con otros dos Carlos: Di Sarli y Escobar (este último también pianista, autor del tango Hasta el cardo tiene flor.
Cobián comenzó como pianista de acompañamiento en el cine Las Familias, de la calle Santa Fe, en plena adolescencia. En 1913, hizo sus primeras armas en el tango, integrando, en el lugar de Roberto Firpo, el quinteto de Genaro Spósito, cuando “El Tano” -apodo de Spósito- actuaba en los cafetines de Leandro 
Alem. Dio a conocer por entonces sus primeros tangos: El botija, El orejano y El motivo... que fue 
estrenado en el Cabarete Monmartre por Arolas, a cuya orquesta pasó a tocar junto con Spósito en 1917. Integró fugazmente un terceto con Julio Doutry y Ricardo González, para alternar inmediatamente en calificados conjuntos que compartió junto a Fresedo, Francia, Roccatagliata, Thompson, Julio De Caro y otros.
Es interesante relatar cómo se produjo el reemplazo de Roberto Firpo por Juan Carlos Cobián. 
Sucedió esto en 1913 -como lo puntualicé más arriba-, cuando Juan Carlos tenía 17 años de edad. La empresa Armenonville -que era la misma del Royal y del Pigall, como lo refirió Gobello- decidió contratar al quinteto del bandoneonista Genaro Spósito -el Tano Genaro-, que tocaba en el Bar Iglesias, de la calle Corrientes, frente al que ahora es el Teatro Municipal General San Martín, pero finalmente no contrató al quinteto sino a su pianista, Roberto Firpo, que tenía 29 años de edad. Cobián, tenía 17 años y estaba trabajando en el citado cine Las Familias, de la calle Santa Fe.
En el año 1917 se produjo una recreación histórica, muy importante en el tango. Se inaugura el tango-canción, es decir el tango para ser cantado y además tiene lugar la afirmación del tangoromanza. Enrique Delfino, desde Montevideo, con Sans Souci y Juan Carlos Cobián, con Salomé, desde el palco orquestal del Cabaret “Armenonville”, de Avenida Alvear y Tagle, frente a la vieja cancha de River Plate, en circunstancias en que los bacanes nocheros, como lo señala Luis Adolfo Sierra “preferían escuchar sus tangos predilectos desde las mesas lujosas humedecidas con legítima champagne francés, a incursionar en la pista con atractivos francesitas contratadas para bailar tangos”. Además de Salomé, que no registra versiones discográficas de la época, compuso Cobián por entonces otros tangos de estilo romanza. Uno de ellos no tuvo título largo tiempo. A comienzo de los años veinte fue incluido en el libreto del sainete Los dopados, de Doblas y Weisbach, que le acoplaron una letra intrascendente, soportando el molesto apelativo del mencionado episodio teatral y postergando así su consagración hasta comienzo de los años cuarenta, en que Enrique Cadícamo le compuso los inspirados versos definitivos, ahora Los mareados, que Pichuco y Fiorentino inmortalizaron desde el ‘Tibidabo’ de la calle Corrientes”.
De acuerdo con Ferrer: “A diferencia de otros compositores importantes de ésta (se refiere a la generación del 1910, como Arolas, Martínez, Bardi, Canaro), que recrearon con toda originalidad el espíritu de los viejos tangos con sabor a frontera urbana y reminiscencias de milonga, de vidalita y estilo (con los cuales coincidió nada más que en dos páginas: El motivo y La catanga), plasmó su obra bajo la influencia más directa de la música europea. En lo formal, la gravitación de la romanza francesa; en lo temperamental, su infalible instinto de la belleza musical; en lo espiritual, la riqueza de su inventiva, fueron características de su estilo...”

Dos vertientes tipológicas     

Reitero un concepto: una vertiente es el tango cantable y la otra el tango romanza. El estilo o línea de Cobián es decididamente lírico o arromanzada, la más notoria de la historia del tango y su producción tienen mucho que ver con las creaciones que posteriormente formalizó con el poeta Enrique Cadícamo.
 “...contribuyó a gestar toda una tendencia en la cual se rindió culto a un melodismo de primer orden y en la que inscribieron luego sus tangos Francisco Julio de Caro, Lucio Demare, Eduardo Pereira, Pedro Laurenz, Enrique Villegas, Aníbal Troilo, Antonio Rodio, Alfredo Malerba”.
Cobián había empleado un lenguaje musical más elevado que el que se conocía entonces. “...un lenguaje en el que nada quedaba del canyengue y en el que se asomaban rachas melódicas transoceánicas”. Algunos negaban -reitero- la condición de tangos a las obras de Cobián. Canaro se negó invariablemente a ejecutar tangos de Cobián.
Cobián fue el primer vanguardista del tango. En 1930 obtuvo éxitos resonantes. Su ocaso comenzó en los bailes de carnaval de 1937, realizados en el Politeama. Tenía 41 años de edad.
¿Qué es el canyengue que Cobián no quiso? Se identifica por figuras rítmicas dentro de la interpretación orquestal del tango. Se hace sobre pocos compases. Un instrumento (o varios) toca el tema y otro (u otros) marca a contratiempo. La percusión se hace con los mismos instrumentos (golpes con la palma de la mano en la caja del contrabajo o con el arco cordal del mismo; con el arco o con los dedos en la caja del violín; con el taco del arco imitando a la “lija” o con los dedos en las cajas armónicas o en los teclados del bandoneón. El creador del canyengue fue Ruperto Leopoldo Thompson, en la orquesta de Francisco Canaro, de 1916.
Thompson fue guitarrista y contrabajista (uno de los mejores contrabajistas de todos los tiempos, según Ferrer). Hombre de color. Actuó con Arolas, Canaro (Francisco), Fresedo y Cobián.
Tenía notable sentido rítmico, contribuyó a incorporar el contrabajo en la orquesta y fue el creador de recursos rítmicos y de efectos que hicieron escuela. Empleó la caja del bajo para la percusión y el canyengue (combinación de golpes a contratiempo en la caja y el encordado, falleció en 1925.
Relata Julio De Caro que el negro Thompson concebía agregados al segundo, que ubicaba sobre su parte repartida ya en el atril. Todo cabía en la riqueza de su creación: saltellatos en el arco, pizzicatos, glizzattos, candombes y demás fiorituras, ya fuese pasar su mano por la tapa trasera o viceversa; “en efectos muy especiales, metaformoseando el instrumento tal cual un tamboril, al golpearlo emitiendo éste diversas tonalidades opacas”.
Tenía sorpresivas ocurrencias. Una vez, tocando Sobre el pucho se colocó un pequeño sombrerito y un pucho en la boca y cantó la letra girando en derredor de su instrumento. En el tango El monito fue ovasionado al reproducir los gestos del monito: morisquetas, saltos, rascadas y gritos.

Precisiones de Luis Adolfo Sierra

Glosaré, seguidamente, algunas precisiones de Luis Adolfo Sierra, pero además me remito a la citada fuente.
El tango nace exclusivamente como danza popular y procedente de muy dispares fuentes de origen.
Existe un proceso de evolución musical del tango. Correspondió a Cobián “la feliz e invalorable contribución de crear formas instrumentales del tango en relación artística con los métodos ya adquiridos por la composición del género”.
Antes, las formas interpretativas eran uniformes, por las limitadas posibilidades de los primitivos cultores, pero las creaciones tenían grandes valores y dimensiones. Predominaba el carácter intuitivo de aquellos “pioneros ejecutantes, músicos ‘orejeros’, casi sin excepciones que carecían de la más elemental formación académica...”.

¿Qué crea Cobián?
1) La décima arpegiada en la mano izquierda del piano.
2) Rellena con dibujos agradables en los bajos el vacío de los claros melódicos.
3) Por consiguiente, crea el acompañamiento armonizado del piano en las orquestas del  tango.
4) En el aspecto de la composición define una tendencia original y novedosa conocida por “tango romanza”, influencia de la romanza francesa y según opinión del mismo Cobián, del aire del romántico mandolín de la canzoneta napolitana.
El tango generó así dos vertientes: el tango canción (para ser cantado) y el tango romanza (tango de salón para ser escuchado).
5) Propone un cambio para el aprovechamiento sonoro de los instrumentos, en la orquesta: un sexteto de dos bandoneones, dos violines, piano y contrabajo, “que es la combinación tímbrica más expresiva y representativa de cuantas se hayan experimentado en más de sesenta años de evolución instrumental. La iniciativa de la distribución de los instrumentos por sectores de la inventiva creadora de Juan Carlos Cobián. Los ya tradicionales solos del piano de ocho compases escuchados con renovada expectativa, los contracantos de los violines, las intervenciones en primer plano de los bandoneones, y hasta el tratamiento del contrabajo aportando solidez de una base rítmica adecuadamente ubicada”.
Todo ello pertenece a Juan Carlos Cobián.


Boletos de ida y vuelta 

Un día Cobián comenzó sus viajes prolongados. Primero, fue a Córdoba, donde toca en el Bar Victoria con Arturo Bernstein, Tito Rocatagliata y Ciriaco Ortiz.
En 1922, comienza con Osvaldo Fresedo las grabaciones importantes; a su orquesta pertenecen Maffia y Julio De Caro. Después se va a Nueva York, alternando el tango con el jazz y regresa en 1928, formando un grupo con el violín de Vardaro y la voz de Fiorentino, grabando nuevamente en Víctor después de haberlo hecho en Nacional Electra (ya había grabado en Víctor con Fresedo y también en su propia orquesta). En el Teatro Avenida conduce una agrupación de jazz. 
Excursionó en Europa y en Brasil.
Fue pianista del Cuarteto Vocal Buenos Aires y del Trío Nº 1, con Ciriaco Ortiz y Cayetano Puglisi, ante los micrófonos de Radio El Mundo.
Los viajes de Cobián y, a veces, la prolongada estadía en determinado sitio, como los viajes de Gardel, a lo mejor no favorecieron encuentros de los que surgiera una mayor atención del Morocho, que no alcanzó a aprovechar la cosecha de tangos de Cobián, excepto Pobre paica (El motivo), con letra de Pascual Contursi, y Mi refugio, con Pedro Numa Córdoba.
Por un lado causa extrañeza y, por otro, dolor, el no aprovechamiento de algunos temas. La casita de mis viejos llegó al público rápidamente, en 1931, en la apagada voz de Itala Ferreira, un cancionista brasileña de la compañía revisteril “Tro-lo-lo”, de Jardel Jercollis, en el desaparecido teatro Buenos Aires, de la calle Cangallo. La primer grabación es instrumental, por el famoso sexteto de Julio De Caro, en 1931.
En 1936 trabaja con su orquesta en la sala se calle Florida “Charleston”, donde estrenó Nostalgias, el más famoso de sus tangos. Al año siguiente anima los bailes de carnaval del Teatro Politeama y es solista en LR1. Después, cinco años en Norteamérica y regresa en 1943, reapareciendo en Radio El Mundo y en la grabadora Víctor.
Cobián se había refugiado en su departamento de la calle Montevideo. Su concepción tanguera perdió vigencia. A lo largo de muchos años todos los viernes se reunía con sus amigos en la cantina de San Luis y Jean Jaurés, donde una noche dijo a sus amigos que el tango estaba irremediablemente desplazado por la estridencia del ruido y contra éste la música lleva la de perder.