sábado, 6 de abril de 2013

Reinaldo Yiso:Fecundo autor de letras de tango


Vino al mundo en el porteño barrio de Liniers, zona que creció al amparo de la instalación de los talleres del antiguo Ferrocarril Oeste. Nació en la calle Pola 429 y dio sus primeros pasos en veredas poblada de plátanos que apenas dejaban ver el cielo. Realizó sus estudios primarios en la Escuela Nº 8 del Distrito Escolar Nº 20, habiendo cursado luego estudios secundarios.

Desde muy joven, borroneó papeles con composiciones que extraía de su observación de la realidad, de la calle y de sus sueños juveniles. Dice su hermana Albina que Reinaldo, desde chico, "tuvo alma de bohemio".

Su padre, de nombre Ernesto y de nacionalidad uruguaya, era obrero ferroviario, en tanto su madre, doña Concepción Ridaura, era una española nacida en Málaga, que se ocupaba de los quehaceres de la casa. El matrimonio tuvo seis hijos, tres mujeres y tres varones, siendo Reinaldo el menor de todos.

Yiso nunca se apartó de sus amigos de barrio y andanzas. Con ellos frecuentó la esquina de su casa natal y la plaza Coronel Martín Irigoyen, más conocida por la plaza "de Founrouge". Fue precisamente en esos lugares donde se gestó "Oeste Argentino", equipo de fútbol de barrio, donde Reinaldo y sus amigos daban rienda suelta a su pasión por ese deporte. También militó en distintas divisiones del Club Atlético Vélez Sársfield, llegando a integrar el equipo de segunda división de esa entidad, pero la quebradura de una de sus piernas tronchó la esperanza que él tenía de llegar a jugar en primera; razones tenía para pretenderlo, pues según referencias recogidas, era un excelente jugador de fútbol.

Reinaldo Yiso fue fiel a su barrio y nunca abandonó Liniers. Viajaba diariamente al centro de la ciudad, con el fin de atender sus intereses autorales, sin descuidar por ello sus otros compromisos laborales. Si bien comenzó a trabajar en el Frigorífico Lisandro de la Torre como obrero de planta, luego fue transferido a la parte administrativa, donde llegó a ocupar un alto cargo. Tiempo después, se desempeñó como director de Magenta Discos.

En el año 1941 el maestro Ricardo Tanturi le estrena su primer título, "Por eso canto yo"; si bien es en 1943 cuando Reinaldo Yiso alcanza notoriedad con el tango "El sueño del pibe", grabado ese año por Osvaldo Pugliese con la voz de su amigo y vecino, Roberto Chanel. La temática futbolera abordada en este tango, hace que su letra alcance gran difusión y popularidad. Es en "El sueño del pibe", donde el autor rememora los propios momentos de felicidad e ilusión, vividos durante su juventud.

Para ese entonces Yiso, además de escribir y trabajar, presentaba en los bailes a la orquesta de Osvaldo Pugliese, tarea por la cual recibía una remuneración de cinco pesos por cada noche de actuación. Fue precisamente durante esos años cuando una tarde, al cruzar la calle junto a Chanel y Morán, lo atropelló un auto, provocándole serias lesiones que lo mantuvieron postrado durante más de un mes.

Escribió gran cantidad de tangos de carácter descriptivos, empleando versos sencillos, ya que nunca recurrió a la metáfora para adornar sus temas. La mayoría de sus letras plasmaron sentimientos propios o extraños, como así también algunas otras, reflejaron pasiones y controversias populares. Tal el caso de "Bolero", tango que muestra el enfrentamiento que en ese momento mantenían dos géneros musicales, el tango y el bolero; en tanto en "Bailemos", describe la angustia que siente una pareja frente al hecho irreversible de la separación. Todas las letras de Yiso encierran, verdaderas pinceladas de la vida.

Además de los temas ya mencionados, sus tangos más difundidos fueron "Un infierno", "Soñemos", "Cuatro líneas para el cielo", "Un regalo de reyes", "El hipo" , "Cómo le digo a la vieja", "Una carta para Italia", "Un tango para mi vieja", "La número cinco" , "El tango es una historia", "Estas cosas de la vida", "La mascota del barrio" , "Un tormento" , "El clavelito", "Susanita" y "Un vals para mamá". Este tema Yiso lo compuso una noche en que cuidaba a su madre, víctima de una afección circunstancial. En uno de sus versos el autor refleja cual era su estado emocional en ese momento, al decir que ese vals "Surgió una noche de esas que más pensaba en ella".

Musicalizaron sus letras, entre otros, Ricardo Tanturi, Francisco Rotundo, Miguel Caló, Anselmo Aieta, el ya citado Enrique Alessio, Pascual Mamone, Santos Lipesker, Arturo Galluci, Abel Aznar, Edgardo Donato, Roberto Chanel, Alberto Morán, Roberto Rufino y Alberto Podestá, Juan Puey, Roberto Caló, Oreste Cufaro, Ángel Cabral, Juan Pomati, Manuel Mañueco y Erma Suárez.

El 22 de mayo de 1943 se casa con Sara Rainer, con quien tuvo dos hijos: Marta y Ricardo, a los que Yiso nombra en su tango "Un regalo de reyes". Según cuenta su esposa, el nombre con el cual fuera anotado en el Registro Civil su hijo varón, responde al deseo de la pareja de homenajear al maestro Ricardo Tanturi.

Varias de las composiciones de Yiso fueron registradas a nombre de su mujer, tal el caso de "Bien Bohemio", tema que con música de Tití Rossi y Juan Pomati, fue grabado por la orquesta de Francisco Rotundo con la voz de Julio Sosa. ¿Quién no recuerda ese verso que dice: "Estoy en Pampa y la vía como viola en el empeño"? También, con el nombre de Sara Reiner, registró otros tangos, entre ellos: "Ruiseñor de Puente Alsina" y "Pifia", y con el seudónimo de Rianco, firmó la letra de "No me esperes esta noche", obra popularizada por la cancionista María Graña.

A su vez, compuso diversos valses peruanos, entre otros, "He visto llorar a Dios", "Errante vagabundo" y "Desagradecida".

Su aporte al tango quedó reflejado en la gran cantidad de composiciones que escribió, sin apartarse nunca de un particular estilo de poeta de barrio. Sus letras resumen emociones y pasiones comunes a la sensibilidad del porteño.

Para finalizar esta semblanza de Reinaldo Yiso, nada mejor que evocar un verso de su tango "Un infierno", precisamente aquél que dice: "en tu pelo soy abrojo que pretende ser clavel", frase que se hizo garra en la voz de Floreal Ruiz.

Según constancias obrantes en Sadaic, Yiso registró 532 obras, de las que 143 son inéditas, 114 fueron editadas, 109 grabadas y 166 editadas y grabadas.

jueves, 4 de abril de 2013

BAHIA BLANCA:EL CANTOR DE BUENOS AIRES en “REMEMBRANZAS”


El sábado 13 de Abril a las 22 hs se realizará el segundo encuentro del ciclo de tango “Remembranzas” creado por Dandy Producciones para la ciudad de Bahía Blanca.
Será en la tanguería “El Motivo” de esta ciudad (Brandsen 550) y contará con la presencia del gran cantor Hernán Salas, Rosana Soler junto a Sergio Giustini y Omar Olea con la pianista Gisela Gregori.

HERNÁN SALAS es dueño de una voz potente, con registro de barítono, y todo el "yeite" del tango, prototipo del muchacho porteño. Con muy buena voz y afinado, transmite con buena dicción y carisma.
Nació en el Barrio Porteño de Floresta, un 4 de octubre de 1965. Con apenas 8 años de edad surge la posibilidad de integrar el programa “El Tango del Millón”, el cual se emitía por el viejo Canal 11 (hoy TELEFE), conducido por el querido Juan Carlos Mareco.
Debuta un 11 de Noviembre de 1973, acompañado por los maestros Leopoldo Federico, Carlos Marzán y Roberto Grela.
Comienza así una carrera que incluyó compartir sets televisivos con figuras de la talla de Roberto Rufino, Argentino Ledesma, Edmundo Rivero, Enrique Dumas, Beba Bidart, Jorge Valdez, Armando Laborde, Jorge Sobral, María Graña, etc.
Formo parte del elenco estable del programa “Copetín de Tango”, que se emitió durante el año 2005 por el Canal 26. Asimismo, participó de programas televisivos como “Casino Show Internacional”; “Aguante tango”, “Tangueando en la zona Sur” y “Tiempo Provincial”.
En el año 2004, graba su CD llamado “Creciendo”, con el acompañamiento del cuarteto del Maestro Ricardo Cieri.
Actualmente actúa en las principales casas de tango de Capital Federal y realiza constantes giras por todo el país.

OMAR OLEA es un gran cantor de tangos y actor que derrocha simpatía en cualquier ámbito que se presente. Sus interpretaciones traen a la memoria al querido Jorge Valdez, con voz clara, dulce y excelente afinación. Cada actuación de Olea deja hermosas interpretaciones de piezas clásicas que todo tanguero quiere volver a escuchar con cuotas graciosas en sus comentarios y hondo sentir al cantar.
Es un artista completo y no reconocido suficientemente en la ciudad y el país, por eso Dandy Producciones lo ha sumado a  cada uno de sus proyectos tangueros.
Además de sus numerosas actuaciones en la ciudad y la zona, Olea fue protagonista de la Gala de Cierre del 2º Festival Nacional de Tango "Carlos Di Sarli" de Bahía Blanca por su talento e incondicional predisposición cuando se trata de trabajar con vocación.

ROSANA SOLER es una experimentada cantante whitense que con gran ternura sabe poner al tango la fortaleza necesaria del género.
Con interesante fraseo, bello timbre vocal y una paz que se trasmite involuntariamente, Rosana dice la música ciudadana con propiedad. Música que compartió desde muy jovencita con el maestro Hugo Marozzi quien la conservó durante años entre las mejores voces de su elenco. Ella fue la encargada de estrenar numerosos tangos del bandoneonista platense como: “Nuevamente” y “Programa de radio”, dedicado al reconocido Gustavo Gabí.
Hoy, habiendo capitalizado la experiencia de los años y el amor al tango que viene con el tiempo, Soler se sitúa entre las mejores intérpretes de la ciudad.

El cantor Omar Olea será acompañado por la pianista GISELA GREGORI, joven bahiense que ingresó al Conservatorio de Música de Bahía Blanca a los 10 años para no abandonar jamás los estudios y el perfeccionamiento. En 2002 Gisela fue convocada por el Maestro Mario Grossi para formar un trío, junto al cantante Pablo Gibelli, llamado “Miscelánea Trío”, de repertorio variado, y luego su cuarteto de tango donde este género entró definitivamente en su vida. Actualmente integra el cuarteto “Chiqué Tango”.

Por su parte, Rosana Soler será acompañada también en piano por SERGIO GIUSTINI, de vasta trayectoria en Bahía Blanca y la región que ha recorrido con su piano todos los escenarios del sur argentino, acompañando a artistas de primer nivel y variados géneros musicales. Actualmente, Sergio conforma la banda musical de Las Carabonas (dúo folklórico) y acompaña a cantantes de tango siendo su dupla ideal la que realiza con Rosana Soler.

domingo, 31 de marzo de 2013

Alfredo De Angelis El Colorado de Banfield


Alfredo De Angelis se inscribe dentro del grupo de orquestas que pusieron el acento en el baile. Esto sin embargo no significa que carecieran de valor artístico, por el contrario, eran afiatadas, muy bien orquestadas y contaban con grandes músicos y vocalistas.
Nuestra elite intelectual siempre peyorizó lo popular, lo que prendía rápidamente en el gusto de la gente, porque no valorizaba, ni valoriza, el fenómeno sociocultural que significa la danza.
Siempre escuché decir sobre De Angelis que era una orquesta “calesita”, que sólo servía en el salón, que le faltaba creatividad. Supongo que el adjetivo hacía alusión, a la curiosa modalidad de los bailarines de recorrer el terreno girando ordenadamente alrededor del perímetro de la pista. Desde otra óptica, la crítica podía apuntar a la música fácil, elemental y rutinaria de las calesitas (carruseles).
A estas definiciones las encuentro dasafortunadas.
De Angelis tuvo la belleza de un trabajo armonioso y sincronizado, del que resultaba un tango prolijo y sencillo, logrado con un eficaz manejo del ritmo y muy respetuoso de la melodía y del lucimiento del cantante.
Se dirá que el estilo era simple y la fórmula poco ambiciosa se repetía, pero hoy, a la distancia, me deleito escuchando sus grabaciones algunas de ellas antológicas. "Al pie de la Santa Cruz", "La brisa", "Ya estamos iguales" (con la voz de Carlos Dante), "Marioneta" (a cargo de Floreal Ruiz), "Atenti pebeta", "Un tango y nada más", "De igual a igual" (con Julio Martel).
Nació en la localidad de Adrogué (sur del gran Buenos Aires) y de muy chico comenzó a aprender solfeo y armonía. Sus primeras actuaciones fueron acompañando al cantor Juan Giliberti, que anunciaba sus presentaciones con carteles que afirmaban que el propio Gardel lo había reconocido como su sucesor.
Al poco tiempo pasa a la orquesta de Anselmo Aieta reemplazando al pianista Juan Polito. Como dato curioso, en aquella formación participaba como violinista Juan D'Arienzo.
Conjuntamente con el bandoneonista Ernesto de la Cruz, acompaña al cantor Félix Gutiérrez, exitoso estribillista de varias orquestas de la época. Fugazmente, allá por 1934, pasa por la orquesta de Graciano de Leone. Después arma un binomio con Daniel Álvarez y más tarde, integra la orquesta Los Mendocinos dirigida por Francisco Lauro.

Orquesta Alfredo De Angelis
Es recién a partir de 1940 que forma su propia orquesta, debutando el 20 de marzo de 1941 en el café Marzotto de la calle Corrientes, con los vocalista Héctor Morea, quien es el único de sus cantores que no llega al disco.
Actúa en radio El Mundo, con las voces del referido Morea y de su nueva incorporación, Floreal Ruiz. Así llegamos al “Glostora Tango Club”, mítico programa radial que se emitía diariamente y que estaba un ratito antes del más popular de los radioteatros: “Los Pérez García”.
Así, De Angelis adquirió fama y popularidad y no resultó extraño que el sello Odeon lo incorporara en su elenco artístico, donde grabó 486 temas, desde el 23 de julio de 1943 al 21 de enero de 1977.
De Angelis se caracterizó por haber elegido muy buenos cantores, basten como ejemplo: Floreal Ruiz, Carlos Dante, Julio Martel, Oscar Larroca, Juan Carlos Godoy, Roberto Florio, Roberto Mancini, Lalo Martel, entre otros.
El caso de Carlos Dante es muy especial porque ya había sido un consagrado estribillista y llega a la orquesta en su plenitud, convirtiéndose en su mejor cantor, su sello distintivo.
Alfredo De Angelis fue en el cuarenta el propulsor de los dúos vocales. Recorriendo su discografía se destacan en primer lugar el binomio Dante-Martel con sus “perlas” "Pregonera", "Remolino" y "Pastora", entre otros. Luego el dúo Dante-Larroca, después Juan Carlos Godoy con Lalo Martel y Roberto Mancini.
Es autor de "El taladro", en homenaje al club de fútbol Banfield, de "Pregonera", "Pastora" (ambos con letra de José Rótulo), "Qué lento corre el tren" (letra de Carmelo Volpe) y de esa maravilla melódica que es "Remolino" (también con Rótulo).
De Angelis no tuvo la impronta de Troilo ni de Pugliese, pero fue un director honesto que se refugió en un tango tradicional que llegaba fácilmente al reconocimiento popular. La prueba está en la cantidad de discos que grabó y que tuvieron un impresionante éxito comercial.

Carlos Gardel y las mujeres

Carlos Romualdo Gardés fue, para todo el mundo, Carlos Gardel, “el zorzal criollo”, “el morocho del Abasto” o “el jilguero de Balvanera”, como solía llamársele. Su vida encierra todavía numerosos misterios, pero nadie pondrá en cuestión su innegable talento para el canto. 

Uno de los desacuerdos históricos gira en torno a la fecha y lugar de su nacimiento. Nacido en Toulouse (Francia) en 1890 o en Tacuarembó (Uruguay) en 1887, lo que es seguro es que en 1893 su madre se trasladó con él a Buenos Aires, más específicamente a un inquilinato del centro porteño. 

A una muy temprana edad, trascendió con su voz y su canto, siendo conocido, según la versión uruguaya, como “el guachito de Escayola” o como “el francesito”, de acuerdo con la versión gala. 

Con poco más de diez años, Gardel trabajó como tramoyista en el Teatro de la Victoria y, más tarde, pasó al Teatro de la Ópera, donde conoció a numerosos artistas de la época. 

En 1911, luego de un duelo musical, surgió su amistad y dúo artístico con José Razzano, quien lo acompañaría con la guitarra durante más de una década. Al poco tiempo, Gardel grabaría sus primeros discos y, años más tarde, sus primeras películas. 

Las décadas de 1920 y de 1930, hasta su muerte ocurrida en 1935, marcaron el auge de su trayectoria artística. Durante ese período descolló cantando en los más importantes teatros porteños y realizando varias giras internacionales. 

A fines de 1933 emprendió su larguísima y última gira. Luego de visitar Barcelona, París, Nueva York, Puerto Rico, Venezuela y otros países caribeños, Gardel murió trágicamente el 24 de junio de 1935, junto a alguno de sus músicos, incluido Alfredo Le Pera, cuando el aeroplano en el que viajaban se estrelló al despegar del aeropuerto de Medellín. 

Apenas había superado los 40 años. Recordamos en esta oportunidad el día de su nacimiento, 11 de diciembre, con una referencia de Gardel a la aceptación del tango en Buenos Aires luego de popularizarse en París.
Fuente: Josefina Delgado (dirección editorial), Carlos Gardel: El morocho del Abasto, Buenos Aires, Aguilar, 2006, pág. 73.
"Al tango quisieron ahogarlo en Buenos Aires. Estaba prohibido por haber encontrado asilo prostibulario, pero los ‘niños bien’, que venían a tirar manteca al techo al París de ayer y de anteayer, se vengaron de que en Buenos Aires no les dejasen meter pierna y lo impusieron aquí, para que lo reimportasen después a su cuna. La moda extranjera triunfó del desprecio."
Carlos Gardel

sábado, 30 de marzo de 2013

AVANTI MOROCHA...................

Gaby

Gaby, “La Voz Sensual del Tango”, será parte por segunda vez de los festejos del puerto. “Estoy muy contenta de que me hayan convocado nuevamente para celebrar esta fiesta del pueblo en White. Me hace muy feliz saber que mi gente aprecia lo que hago y me ubique en lugares de privilegio, junto a grandes artistas nacionales. A veces cuesta ser profeta en la tierra de uno pero debo agradecer al público y a mi productor, José Valle, que me han facilitado mucho ese camino”.
Gaby se presentará el día sábado 30 de marzo antes de la elección de la nueva soberana, jornada que cerrará musicalmente Kaiser Carabela. “Tengo que reconocer que me encantan las presentaciones multitudinarias porque representan todo un desafío. A veces es complicado encontrar la forma de llamar la atención del público, está claro que no todos los concurrentes están por el mismo motivo frente al escenario, y gustarle a la mayoría es un trabajo difícil que espero poder lograr”.
La fiesta, organizada por la sociedad de fomento de Ingeniero White, con el auspicio y la colaboración del Instituto Cultural de Bahía Blanca y el apoyo de distintas empresas, se realizará en el anfiteatro de Guillermo Torres y San Martín, recuperando un recorrido histórico de White, que extiende la fiesta hasta el Museo del Puerto y el museo-taller Ferrowhite.
Cocineros de los clubes Huracán y Comercial estarán a cargo de la gastronomía de la fiesta, preparando las tradicionales cazuelas, paellas, cornalitos y rabas.

Los inicios de la fiesta están vinculados con el pasado inmigratorio de White. A fines de 1989 vecinos y trabajadores del puerto hicieron una cazuela gigante en el Muelle Nacional. Ese fue el inicio de la actual “Fiesta Nacional del Camarón y el Langostino”: una olla de casi dos metros y medio y a la cabeza la cocinera María Marzocca, que había anotado en su casa la receta para 50 personas y la multiplicó por miles.
La noche de la elección de la Reina Nacional del Camarón y el Langostino  el sábado 30 de marzo a las 20.50hs. tendrá sobre el escenario a GABY "LA VOZ SENSUAL DEL TANGO" lleva editados 6 cd de tangos con distribucion y venta nacional e internacional su ultimo material discografico se titula "LA COPA ROTA".-Actuara el sábado 30 de marzo.
Gaby

Ha realizado giras por Panama,El salvador, Cuba,Chile ,Uruguay , Peru y por todo en pais . La voz de Gaby es sin duda una de las voces más dulces, consigue transmitir un cúmulo de sensaciones impresionantes y su peculiar fraseo está cargado de una gran profundidad tanto de contenido como de sentimientos. Ante este portento bahiense sólo se puede aplaudir y decir ¡bravo! Cada disco que edita denota evolución, crecimiento y madurez, esperemos que siga así muchísimos años y tener el placer de seguir disfrutando de la maravillosa carrera musical que está desarrollando desde hace mucho tiempo. Gaby con tan sólo 28 años, ha conseguido abrirse hueco entre las mejores voces femeninas de nuestra época, y sin duda eso lo demuestra el gran éxito que va cosechando con trabajo y esfuerzo.


HISTORIA DE INGENIERO WHITE
La historia de este pueblo, se remonta hacia los principios de la América sin descubrir, en aquellos tiempos, los aventureros y exploradores como Fernando de Magallanes, en 1520, año en que en medio de su travesía hacia el sur, por las costas patagónicas, descubrió la bahía Blanca, a la cual la llamó Bahía de los Bajos Anegados. 

Son característicos del poblado sus casa de chapa y madera, llamados por el pueblo, "casitas particulares"; sus museos y teatros; su amplio puerto de aguas profundas y la antigua usina General San Martín, con una arquitectura muy peculiar en forma de castillo medieval de los siglos XV/XVI, diseñado por el arquitecto italiano J. Molinari, ya conocido anteriormente por otros trabajos en Buenos Aires. 

Cobró una gran importancia sobre los principios de del Siglo XX, por la gran llegada de inmigrantes europeos (en su mayoría), que se instalaron, en el puerto y en la ciudad. 

En 1883 la concesión del puerto le fue otorgada al Ferrocarril del Sud. Al momento de su inauguración, en el año 1885, se contaba con un pequeño muelle en curva que, por sus reducidas dimensiones permitían atracar tres vapores de ultramar y otros tres de cabotaje. La exportación de cereales a partir de 1889 se incrementó; lo que llevó a considerar la construcción de un muelle de alto nivel y ampliar el muelle de acero. Dicha obra comenzó en el año 1902. 

En el año 1929 las Empresas Eléctricas de Bahía Blanca (EEBB) encargaron el proyecto de una planta termoeléctrica al Arquitecto J. Molinari, jefe de proyectos de la compañía Ítalo-Argentina de Electricidad, quien había realizado en la Capital Federal muchas subestaciones de transformación. El protagonismo de la usina General San Martín, en el desarrollo bahiense se apagó a mediados de los años 80, cuando entro en funcionamiento la central termoeléctrica Luis Piedra Buena. 

miércoles, 27 de marzo de 2013

ANECDOTAS DE DISCEPOLIN


''El nuestro es un país que tendría que salir de gira''

Un día conoce una mujer. Se enamoran y, aduciendo que el mundo no los comprendía, deciden suicidarse al amanecer tirándose al Rio de la Plata. Se citan a las siete de la mañana en un determinado lugar de la Costanera. Los dos pensaron toda la noche que el otro no iba a acudir. Al final fueron los dos.

Discépolo llega un rato antes y espera debajo de una lluvia torrencial.
Alas siete en punto frena un taxi y baja ''ella''. Tenía piloto y paraguas. Cuando se acerca a él, Discépolo lleno de furia y tristeza, le dice que jamás se suicidaría por una mujer que, segundos antes de arrojarse a las aguas de un río está tratando que la lluvia no le moje el peinado, y se fue dándole la espalda (para siempre).

Estando con unos amigos en el hall del teatro donde había sido invitado a presenciar un estreno, se le acerca una mujer refinada y de perfectos modales.
Sin reconocerlo, le pregunta: ''Caballero, ¿me podría indicar dónde está el tocador de damas?''
Discépolo le tiende la mano y le dice: ''Soy yo señora, a sus órdenes''
La mujer en cuestión le pegó un cachetazo y se retiró sonrojada.
La anécdota corrió como reguero de pólvora en el ambiente artístico.

Discépolo, a raíz de sus pulmones maltrechos, se asomaba todas las mañanas al balcón a oxigenarse un poco luego de despertar (4to piso de Callao y Córdoba). Enfrente del edificio había un kiosco de un polaco. Ese hombre, cada vez que veía al poeta, lo saludaba agitando su mano. Discépolo le devolvía el saludo. Era una rutina que duró años, aunque nunca habían cruzado una palabra.
Cierto día, el kiosco se prende fuego y el pobre polaco llora por la pérdida de lo único que tenía para subsistir.
Enrique contempla la escena desde su balcón y baja para ayudar.
En ese momento (como tantos en su vida) el autor se encontraba sin dinero. Resuelto caminó por Callao hasta Corrientes entrando en todos los negocios a pedir ayuda para el polaco. Cruzó de vereda y volvió por enfrente haciendo otro tanto. Claro, era discépolo ¿Quién le podía negar algo?
Regresó con una cantidad de dinero como para dos kioscos. Se lo entregó al hombre y le auguró éxitos.
Siguieron saludándose cada mañana como si nada hubiese pasado.

Tania, su esposa, le reprochó la falta de dinero y lo amenazó con no ir más a la verdulería, a la carnicería y la tintorería, ya que les debía a todos y le daba verguenza.
Discépolo, con su paz ante estos pequeños detalles de la vida, le ordenó a la mucama citar en su casa a las 17 hs de ese día al carnicero, al verdulero y al tintero para tomar un té.
Los tres acudieron al encuentro, teniendo en cuenta que compartir una charla con él era motivo de orgullo.
Tania permaneció en el dormitorio, negándose a presenciar semejante osadía.
Discépolo hizo servir el té en finas tazas. Antes que se retire la mucama él la frenó y le dijo: ''Quiero que le cuente a los señores cuántos meses de sueldo le debo, no vaya a ser cosa que crean que soy millonario''. La muchacha dijo que le adeudaba sis meses y se retiró a la cocina.

''Caballeros, en este momento estoy pasando por una situación de pobreza franciscana, pero debo seguir comprando carne, verdura y planchando mis trajes y los vestidos de mi mujer. ¿Habría problemas en que siga contando con la amabilidad de ustedes hasta que tenga dinero para pagarles?''
Los comerciantes se deshicieron en gentilezas y aprobaciones para que tan distinguido personaje siguiera comprando en sus negocios. Ellos pensaban que, a pesar de todo, era el cliente más importante que tenían.
Cuando se marcharon, apareció Tania pálida de verguenza.
Discèpolo le dijo: ''¿Viste que fácil? ¿Para qué tanto problema?.
Demás está aclarar que la toledana no volvió a esos negocios, mandaba a su mucama. Al tiempo, Discèpolo aparecía con dinero y pagaba las cuentas dejando una propina mayor que la deuda que tenía.


Al crear el segmento radial de 'Mordisquito', Discépolo se ganó la antipatía de una gran porción del ámbito artístico, los cuales no le perdonarían jamás que ayudara al 'general'. Sabido es que el poeta nunca se afilió al partido justicialista, decía ser sólo un amigo de Perón y que no pertenecía a partido alguno. La izquierda pesaba en los intelectuales de la época y la sociedad argentina de autores y compositores (SADAIC) se inclinaba en la balanza para ese lado.

Algunos amigos de años miraban para otro lado cuando se los cruzaba en la calle, o lo dejaban con la mano tendida y el saludo en la boca.
Tania comentaba que Enrique sufrió mucho por todo eso y fue, posiblemente, lo que lo llevó a la muerte poco tiempo después..
El día de su cumpleaños numero cuarenta y nueve (murió a los cincuenta años) sus compañeros de escenarios y películas, lo homenajean con una cena en un restaurante a puertas cerradas.

Todas las invitaciones estaban (supuestamente) repartidas. La mesa larga, coqueta y bien servida para más de cien comensales. A las diez de la noche (hora del convite) sólo estaban Tania y Discépolo. Nadie acudió a la cita.
Una artera y sucia cachetada de sus ex amigos y compañeros.
Cuentan que Discépolo lloró y se preguntaba por qué se manejaban con tanta ignorancia.
A pesar de todo ordenó la comida y cenó solo con su esposa entre tantas sillas vacías y un ramillete de mozos para nada.

Una noche, ya casi de madrugada, Tania, muy cansada, llega de trabajar en el teatro. Discépolo (en pijamas) estaba concentrado en terminar una canción.
Al verla entrar saltó de su silla, la abrazó tiernamente y le dijo que la amaba.
Automáticamente le pidió encarecidamente que volviera a salir, que se fuera a tomar un café o a visitar a su hermana que vivía cerca...
Tania sabiendo que Enrique quería seguir solo en el departamento para no dejar volar sus musas, le preguntó por qué debía marcharse y volver más tarde.
''Porque me gusta verte entrar'', contestó el maestro.


Un año nuevo, levantando su copa se dirigió a la concurrencia (su mujer y algunos amigos) y dijo:
''Brindo por el año que comienza, porque no pienso hacer nada hasta que se termine''.
Y así lo hizo. Se pasó un año durmiendo hasta el mediodía, leyendo, en el café con los amigos y sin atender el teléfono ni el timbre de la puerta hasta que llegó el otro año.

Una noche, Discépolo y un amigo, se encuentran en el hall de un teatro. De repente ven entrar a un señor con un sobretodo (abrigo) a cuadros de diferentes tonos. Hay que tener en cuenta que en esa época los sobretodos eran negros o grises, fuera de esos colores todo era una transgreción imperdonable.

Discépolo le dice a su amigo: ¡Mirá a ese payaso está loco!, el amigo le dice que ese 'señor' era Javier Poncela, el cómico número uno de España.
¿El número uno? Pregunta el poeta. ''¿Estás seguro? Debe ser el número dos, el número uno es el sastre que lo viste''.

Llegan al país algunas voiturettes (auto deportivo, descapotable) importadas para funcionarios y gente del gobierno.

Evita llama a Tania y le hace entrega de dos unidades. Una para ella y otra para Discépolo a quien quería y admiraba profundamente (se dice que la muerte del escritor sumió en una depresión a la mujer de Perón y apresuró el avance de su cáncer).

Cuando Discépolo se entera del regalo, le exige a su esposa que devuelva inmediatamente los autos. Tania trata de salvar, aunque sea, el suyo.
Discépolo le propone el divorcio si no cumple con su exigencia.

Tania habla con Evita y resuelven mentirle a Enrique. Le dicen que la cantante le compraba, y pagaba en cuotas, una de las voiturette. Evita le 'inventó' unos papeles que servían como facturas de compra y venta y todo quedó solucionado.

''Vos y la flaca me están cagando'' dijo Discèpolo, pero no podía hacer nada.
Entonces acordó con su mujer subir al auto solamente en el asiento de atrás.
Las veces que usaron el automóvil de la discordia, Tania manejaba y el poeta iba disfrutando del paisaje como si tuviera chofer.

El castigo era cumplido a rajatablas.

Sin capota, la gente de la ciudad de Buenos Aires veía a Discépolo paseando sentado en la parte trasera del auto.

''Siempre soñé con tener de chofer a una mujer'', decía Enrique (no sabía manejar, ni tenía auto propio).
La pasividad de Tania duró poco y devolvió el auto a los pocos días.


Algunas noches regresaba a su casa con uno o dos pequeños en sus brazos. Eran hijos de algun amigo preso o de una cabaretera que iba a estar ocupada esa noche.

Discépolo visitaba constantemente los cabaret del bajo (Paseo Colón, 25 de Mayo, Retiro etc) era la zona donde se encontraban los bares para bailar, se veía un show, una orquesta de tango y también había mujeres que atendían a quien estuviese solo. Las famosas 'coperas', llamadas así porque se acercaban al solitario y le preguntaban: ''¿Me pagás una copa?''

El sueldo que recibían era una comisión por cada bebida que capturaban de su ocasional compañero. El mozo les servía Té con unos trozos de hielo haciéndolo pasar por whisky.

Discépolo amaba esos lugares y sentía especial afecto por esas mujeres. Decía ''si te quiere una puta, creele. Ellas, cuando aman, lo hacen en serio''.

Cuando murió Enrique Santos Discépolo sucedió algo impensado e increíble. Cerraron todos los cabarets de la ciudad y las frecuentadoras (coperas) de los mismos llegaron en masa a la esquina de Córdoba y Callao. Era de madrugada, y las calles en ese lugar quedaron, de improvisto, cerradas al tránsito. Los que recuerdan esa noche dicen que muchas de esas mujeres con su maquillaje desteñido y torpe lloraban como niñas.

Creo que no hubo ni habrá en ningún lugar del mundo una manifestación de dolor y de duelo tan original como la de aquella noche.

martes, 26 de marzo de 2013

SE FUE EL FLACO CALIGULA UN ICONO DE LA NOCHE PORTEÑA

Actor, cantante y monologuista, participó en varios ciclos de las primeras décadas de la TV argentina como "La revista dislocada" o "Grandes valores". También en cine, en "Crecer de golpe", de Sergio Renán.

El actor Eber Luis "Calígula" Decibe, protagonista de algunos de los programas más exitosos de las primeras décadas de la TV argentina, falleció hoy a los 80 años.
También monologuista y hombre del tango y del café concert, Decibe participó en envíos televisivos como La revista dislocada (donde su creador, Delfor Dicásolo, lo bautizó con el apodo que lo acompañó toda su carrera) oGrandes valores.
Nacido en Bragado, provincia de Buenos Aires, se puso al frente de otros más efímeros como Gánele a Calígula o La cantina de Calígula
Grabo el disco "La Fama es puro Cuento" junto a Francisco Llanos y Gaby "La voz sensual del tango"en el año 2005.
En cine, Decibe participó en una de las más recordadas películas de Sergio Renán,Crecer de golpe (1976), y tuvo papeles en la remake de Los muchachos de mi barrio (1970) protagonizada por Palito Ortega y en La cigarra está que arde, entre otros filmes.
Un monologista exquisito que, sin apelar al golpe bajo de la chabacanería, hacia deleitar a los espectadores con un humor fino. Era uno de los últimos actores de raza que quedaban: bailaba, cantaba, actúaba. Un Showman en el real sentido de la palabra.
Sus restos fueron sepultados hoy a las 9.15 en el Panteón de Actores de Chacarita.